Al referirse al Día Internacional de la Mujer, que se conmemora el 8 de
marzo, la legisladora provincial resaltó a la nueva Constitución Provincial
jurada el año pasado, la cual “en su artículo 49 incorpora la perspectiva de
género y el respeto a las diversidades en el diseño y ejecución de sus políticas
públicas”.
Por otro lado, en total contraposición a lo que está ocurriendo en el país y el
retroceso en materia de derechos a partir de la llegada de Javier Milei a la
presidencia de la Nación en diciembre de 2023, el Gobierno provincial viene
financiando todos aquellos programas que el Gobierno nacional va
desmantelando.
Esta decisión de la gestión del gobernador Gildo Insfrán de hacer frente con
recursos genuinos de la provincia de Formosa, destinándolos,
“fundamentalmente, en las áreas más sensibles para la población salud y
educación”, fue resaltada por doctora Cristina Mirassou, diputada provincial
por el Partido Justicialista, especialmente, valorándolo en el contexto del 8 de
marzo en que se conmemora el Día Internacional de la Mujer.
De esa manera, el Gobierno provincial se hizo cargo del incentivo docente
garantizando el ciclo escolar, así como el refuerzo de los comedores escolares
aún en receso de verano, se entregaron los kits escolares para toda la
población escolar con útiles, guardapolvos y zapatillas.
En salud, también se viene sosteniendo los tratamientos oncológicos, los
estudios de enfermedades de transmisión sexual y sus tratamientos, los
métodos anticonceptivos que dejó de comprar nación, se mantiene la atención
a víctimas de violencia de género con personal profesional especializado por
la Secretaría de la Mujer.
Del mismo modo, se mantiene las cajas alimentarias para familias de pueblos
originarios con recursos provinciales, en fin somos conscientes que no ocurre
lo mismo en otras jurisdicciones del país que están sufriendo mucho más estas
perversas políticas de ajuste y quita de derechos a las poblaciones más
vulnerables, mujeres, niñas y adultas mayores.
Nueva Constitución Provincial
En ese mismo orden, puso en relieve la legisladora, recientemente, en la nueva
Constitución Provincial jurada el año pasado, en su artículo 49 garantiza: “El
Estado promueve la igualdad de género entre mujeres y varones, y el acceso a
las oportunidades y derechos en lo social, familiar económico, político y
cultural, incorpora la perspectiva de género y el respeto a las diversidades en
el diseño y ejecución de sus políticas públicas, y elabora planes y programas
tendientes a: 1) crear las condiciones que favorezcan la igualdad sustantiva y
la superación de patrones socioculturales con el objeto de eliminar prácticas
basadas en el prejuicio de superioridad de cualquiera de los géneros, 2)
promover el respeto a la paridad de género, diversidades, e igualdad de
oportunidad y trato, 3) asegurar el abordaje integral de la violencia de género,
con intervención de sectores involucrados y órganos especializados, para su
atención integral, protección, sanción y erradicación”.
Por todo esto, “hoy más que nunca esta perversa y cruel realidad nacional nos
demanda estar alertas, unidas, solidarias y organizadas, más allá de nuestras
pertenencias partidarias, sociales, étnicas, de géneros o de credos”, aseveró
Y con afecto, envió, como legisladora que acompaña las políticas del Modelo
Formoseño, “nuestro saludo a todas las mujeres formoseñas, en
reconocimiento a su gran labor cotidiana en el sostenimiento de la fortaleza y
la esperanza para el logro de un mundo más justo, equitativo y solidario para
todas y todos, en sus familias y en nuestra comunidad provincial”.
Historia
En conmemoración de la lucha que protagonizaron las mujeres por sus
derechos, el 8 de marzo se celebra el Día Internacional de la Mujer, instituido
por las Naciones Unidas como el día de rememoración del trágico hecho de la
muerte de 129 trabajadoras textiles en Nueva York en 1908.
Al plegarse a una de las muchas huelgas del sector en reclamo de la
equiparación del salario un 60% inferior al de los varones y la baja de la
jornada laborable a 10 horas, estas mujeres fueron encerradas en la fábrica,
donde se produjo el incendio y no pudieron salir.
Durante fines del 1800 e inicios del 1900 con la explosión industrial se
producen estos reclamos laborales de derechos de las mujeres trabajadoras del
Norte de América y de Europa, así como surgen también las sufragistas que
militan y reclaman el derecho al voto femenino.
En Argentina, algunas mujeres pioneras inician su lucha por el acceso a la
educación universitaria, así Cecilia Grierson consigue su título de primer
médica mujer en 1989 y le siguen otras como Elvira López que aprueba su
tesis doctoral con el movimiento feminista en 1901, Julieta Lanteri, que es la
sexta médica, enfrentando muchas dificultades para obtener el título y ejercer.
También se crean la Asociación Argentina de Mujeres Universitarias,
militando algunas en el marco de la ideas anarquistas y libre pensadoras de la
corriente de inmigrantes, otras desde el socialismo como Alicia Moreau, y
logran organizar para la celebración del primer centenario de la
independencia el Primer Congreso Internacional Femenino Latinoamericano
con la asistencia de mujeres notables como la científica Marie Curie, la
pedagoga María Montessori y otras destacadas referentes latinoamericanas.-
Allí abordaron un amplio temario que incluyó también el divorcio vincular,
derechos laborales, políticos y la educación ampliada.
Por su parte, en 1919, la doctora Julieta Lanteri crea el Partido Feminista
Nacional y se presenta en reiteradas oportunidades como candidata, y en 1932
se da el primer debate del voto femenino junto con el divorcio vincular en la
cámara de diputados pero nunca llega al senado.
Pero es recién unas décadas después que estas luchas llegan a los sectores
populares con el primer gobierno de Juan Domingo Perón y la importante
agencia de María Eva Duarte, logrando en 1947 la sanción de la ley 13010 de
los derechos políticos de las mujeres al voto y a ser electas a cargos
legislativos.
Es a partir de allí que se despliega una intensa participación de las mujeres
trabajadoras y amas de casa en el trabajo de censar y empadronar a todas las
mujeres del país generando conciencia y empoderamiento de sus derechos, a
través de las más de 3.600 sedes del partido peronista femenino creado en
1949.
En este período también se legisla la igualdad de los hijos extramatrimoniales,
la igualdad jurídica de los cónyuges y de la patria potestad, se otorga licencia
especial por maternidad. Además se establece la gratuidad de la universidad
pública, facilitando el acceso de las clases populares tanto de varones como
mujeres y se dicta la ley del divorcio vincular en 1954.
En noviembre de 1951 votan las mujeres en su amplia mayoría e ingresan 109
legisladoras femeninas provinciales y nacionales solo del campo popular
justicialista, ya que paradoja de la política, los otros partidos no presentaron
candidatas mujeres.
En el 1955 con el golpe militar de Estado, se retrocede en estos logros y
algunas legisladoras fueron perseguidas y encarceladas, entrando en la larga
noche de la proscripción política del peronismo. Recién en 1985 tres décadas
después, durante el Gobierno de Raúl Alfonsín se recuperan el divorcio
vincular por ley y la patria potestad compartida.
En las décadas del 60 y 70 surge la expansión de la píldora anticonceptiva.
Esto les permite a las mujeres separar su sexualidad de la reproducción,
logrando autonomía para planificar cuándo y con qué intervalos maternar,
facilitando un creciente ingreso laboral y acceso a los estudios universitarios,
siendo que continúa la gratuidad universitaria instaurada en el Gobierno de
Perón.
Tras un breve período democrático se instala la dictadura cívico-militar más
cruel y sangrienta en 1976, con desaparición tanto de mujeres como varones,
con el agravante de las violaciones sistemáticas a las mujeres y el robo de sus
hijos de las que estaban embarazadas.
En 1983 con la recuperación de la democracia, en el gobierno de Alfonsín
algunas mujeres, como Ana María Fernández, Gloria Bonder, Eva Giberti,
crean el centro de estudios de la mujer y, en 1987, la especialización en
estudios de la mujer en la carrera de psicología, asistiendo a un renacer del
activismo feminista tanto para la acción política como para la investigación
académica.
En 1991 las argentinas conquistan por ley el cupo electoral a cargos
legislativos del 30 % por el trabajo de la multisectorial de mujeres políticas de
todas las fuerzas partidarias. Un año después se crea el Consejo Nacional de la
Mujer con extensión de sus acciones en todo el país, a cargo de Virginia
Franganillo.
Esta inclusión de mujeres legisladoras dio sobradamente sus frutos una década
después en los Gobiernos nacionales populares de Néstor Kirchner y Cristina
Fernández, donde se legislaron más de una docena de leyes que consagraron
derechos sexuales y reproductivos de las mujeres y posteriormente de las
diversidades, acompañadas por los movimientos de mujeres manifestando en
las calles masivamente contra la violencia de género El Ni Una Menos.
Los movimientos feministas
Los Encuentros Nacionales de Mujeres que llegaron a convocar a más de
30.000 participantes de todos los espacios políticos y sociales, con la consigna
de respetar las diferencias y que ningún sector se apropie de la autoría de
lasluchas, estrategia que se ha dado en los movimientos de mujeres
latinoamericanas y ha sido muy valorado por las feministas del norte.
Esta apertura de los feminismos reconoció las diferencias que se cruzan e
intersectan con otras categorías como pertenencia de clase, etnias,
afrodescendientes en otros países, identidades políticas y culturales, de
géneros, de credos, pero que confluyen en los derechos en común.
También clarificaron a la sociedad que las luchas no eran contra los varones,
sino contra el modelo cultural patriarcal de asimetría de poder, subordinación
e invisivilización de las mujeres, con mandatos y estereotipos que causan
desigualdad y sufrimiento fundamentalmente a las mujeres, pero también a los
varones.
Paridad de género
En 2017, se logró la ley de paridad de género para cargos electivos legislativos
intercalados uno a uno, pero quedan pendientes todavía la equiparación
salarial, políticas de cuidados, perforar techos de cristal para los cargos
directivos en todos los niveles, dispositivos de protección a las víctimas de
violencia y desmontar prejuicios y estigmatizaciones residuales del
patriarcado, tanto en los ámbitos domésticos como en los públicos
institucionales.
Lamentablemente, estamos asistiendo hoya un nuevo ciclo brutal de retroceso
de conquistas de derechos en todos los órdenes, pero, especialmente,
encarnizado contra las mujeres y diversidades, con eliminación del Ministerio
de las Mujeres y Diversidades, eliminación de programas de protección a las
víctimas de violencia, negación de la figura penal de femicidio.
Así también la eliminación de la educación sexual integral en las escuelas,
desfinanciamiento de programas de salud reproductiva y de prevención de
infecciones de transmisión sexual, desfinanciamientos de estudios y
tratamientos para HIV, lo mismo que del programa de cuidados paliativos y
tratamiento del dolor, e incluso un adoctrinamiento en contra de las acciones
positivas para achicar brechas históricas de oportunidades de género, como el
cupo de paridad de género para cargos electivos partidarios y legislativos.


