Justicia energética en el norte: El “Modelo Formoseño” frente al Impacto del ajuste nacional

0
7

Por Dr. en Ciencias Económicas, Contador-Abogado Carlos Raul Enrique Salina

Mientras las tarifas eléctricas en el Noreste Argentino (NEA) sufren incrementos superiores al 2300% por las políticas del Gobierno Nacional, la gestión de Gildo Insfrán profundiza el programa “Esfuerzo Formoseño”, un subsidio provincial que actúa como escudo para más de 100.000 hogares.
El panorama energético en la Argentina atraviesa una crisis de proporciones históricas para el bolsillo de los trabajadores. Según datos recientes, el aumento del costo de la luz en el NEA ya no es una mera percepción, sino una realidad estadística que golpea con dureza: un incremento del 2.374% desde el inicio de la gestión libertaria nacional. Casos testigo en la provincia de Formosa muestran saltos en las facturas que pasan de los $3.000 a superar los $73.000, dejando a miles de familias en una situación de vulnerabilidad extrema.
El Estado Nacional y el “Efecto Tenaza”
La escalada tarifaria no responde únicamente a la quita de subsidios directos. El Gobierno Nacional ha rediseñado el esquema mayorista, afectando los tres componentes clave que las provincias no controlan: la generación de energía, la potencia y el transporte. Estos ítems, definidos exclusivamente por la Secretaría de Energía de la Nación, han registrado aumentos de hasta un 9.900%, impactando de lleno en las distribuidoras locales como REFSA.
A esto se suma la imposición de límites de consumo subsidiado que ignoran la realidad climática del Norte Grande. En una región donde las temperaturas extremas obligan a un uso intensivo de refrigeración, los topes nacionales se vuelven insuficientes, empujando a los usuarios a pagar tarifa plena por la mayor parte de su consumo.
La Respuesta de Formosa: El Programa “Esfuerzo Formoseño”
Frente a este escenario de desregulación y ajuste, el gobernador Gildo Insfrán ha ratificado la vigencia y ampliación del Subsidio Provincial “Esfuerzo Formoseño”. Bajo la premisa de la doctrina peronista que dicta que “donde hay una necesidad, nace un derecho”, la provincia ha decidido intervenir activamente para amortiguar el golpe.
Este programa, financiado íntegramente con recursos del Tesoro Provincial, implica una inversión mensual superior a los $1.400 millones. Su funcionamiento es estratégico: la provincia subsidia el Valor Agregado de Distribución (VAD), el único componente de la factura que depende de la jurisdicción local.
• Alcance: Beneficia a más de 106.000 usuarios residenciales categorizados como de ingresos bajos (N2) y medios (N3).
• Protección: Cubre hasta el 30% del costo de distribución para consumos de hasta 700 kWh/mes, una cifra adaptada a las necesidades reales de una provincia electrodependiente por su clima.
• Justicia Social: Permite que Formosa mantenga una de las tarifas residenciales más bajas del país, eliminando además cualquier tipo de tasa impositiva provincial adicional sobre la factura.
El Modelo Formoseño como Doctrina Económica
El “Esfuerzo Formoseño” no es una medida aislada, sino el pilar de un modelo que entiende a la energía no como una mercancía, sino como un insumo social básico. Mientras el modelo nacional apuesta por la “sinceramiento” de precios a costa del consumo popular, el Modelo Formoseño prioriza el círculo virtuoso de la economía local: al subsidiar la energía, se protege el ingreso disponible de las familias, lo que sostiene el consumo en comercios de cercanía y evita que la inflación por costos energéticos destruya a las PyMEs locales.
En palabras del Gobernador Insfrán, este esfuerzo busca “cuidar la economía de los formoseños y formoseñas” frente a la parálisis de obras estratégicas y el desfinanciamiento nacional. En Formosa, el Estado no se retira; se hace presente para garantizar que la luz siga encendida en cada hogar, reafirmando que, incluso en tiempos de crisis, la soberanía y la justicia social son banderas innegociables.