2 de febrero: Día Mundial de los Humedales

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Cada 2 de febrero se conmemora el Día Mundial de los Humedales y este
año se celebra bajo el lema “Los humedales y los conocimientos
tradicionales: celebrar el patrimonio cultural”, poniendo en valor la
profunda relación entre estos ecosistemas y las prácticas, saberes y
tradiciones de las comunidades que los habitan y protegen.
Desde el Ministerio de la Producción y Ambiente (MPyA) y la
Subsecretaría de Recursos Naturales, Ordenamiento y Calidad Ambiental,
se destaca el valor estratégico de los humedales como reservorios de la
diversidad biológica de Formosa y como territorios de vida de numerosas
comunidades originarias que mantienen con estos ambientes una relación
histórica basada en la armonía con la naturaleza.
La provincia de Formosa cuenta con uno de los humedales más
emblemáticos del país: El Bañado La Estrella, reconocido como una de las
7 Maravillas Naturales de la Argentina, con un ecosistema clave para la
conservación de la biodiversidad y, al mismo tiempo, un atractivo turístico
de relevancia nacional e internacional.
El resguardo de sus ambientes naturales permite ofrecer a quienes lo visitan
paisajes únicos, con extensos espejos de agua, atardeceres increíbles,
formaciones naturales que asemejan corales y la posibilidad de avistaje de
aves y otras especies de fauna silvestre, promoviendo un turismo
responsable y sostenible.
Proteger los humedales es preservar el patrimonio natural, cultural y
productivo de la provincia, garantizando su conservación para las
generaciones presentes y futuras.
Trabajo sobre el MBGI
La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la
Agricultura (FAO), publicó un trabajo que están realizando la Subsecretaría
de Recursos Naturales, Ordenamiento y Calidad Ambiental a cargo de la
ingeniera Natalia Lupia y una productora en zona de El Bañado La Estrella
denominado: “Manejo del Monte Nativo con Ganadería Integrada (MBGI):
Producir cuidando el humedal”, el cual toma más relevancia en el contexto
de celebración del “Día Mundial de los Humedales”.

En un territorio argentino donde el bosque nativo y el humedal definen el
trabajo cotidiano, María Elodia Herrera desarrolla su trabajo como

productora rural, dedicada principalmente a la cría de ganado bovino y
caprino.
El campo que hoy sostiene a su familia está ubicado cerca de uno de los
humedales más grandes de Sudamérica: el Bañado La Estrella. El predio de
unas 200 hectáreas, ubicado en Las Lomitas, provincia de Formosa, fue el
sueño de su padre y, tras su fallecimiento, María Elodia continúa ese
legado, aún en un contexto desafiante.
El acceso y el manejo del agua es una dificultad estructural para quienes
producen en esta región. Cuando las lluvias escasean y la represa se seca, el
agua disponible se vuelve salada y obliga a buscar soluciones de
emergencia.
El humedal cumple un rol central en ese frágil equilibrio. Cuando el
Bañado crece, inunda parte del campo y hace necesario mover los animales
para poder sostener la producción. Por el contrario, cuando el agua baja,
esa misma zona se convierte en un espacio clave para el ganado por la
disponibilidad de pastizales naturales.
Los humedales ofrecen agua dulce vital y albergan más de 100.000
especies a nivel global, lo que los convierte en espacios clave para la
diversidad biológica. Cumplen un rol fundamental en la seguridad
alimentaria y nutricional a través de la producción de alimentos, como los
cultivos, la ganadería, la actividad forestal, la pesca y la acuicultura.
Además, mitigan el impacto de las lluvias y reducen el riesgo de
inundaciones y tormentas, actuando como amortiguadores naturales frente
a los eventos climáticos extremos asociados al cambio climático.
“Nuestra idea es producir sin romper el bosque, sin quemas, aprovechando
lo que el ambiente nos da, pero de una manera ordenada”, explica María
Elodia, cuyo predio forma parte del Proyecto Pagos por Resultados de
REDD+ de la Argentina, implementado por la Organización de las
Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) junto a la
Subsecretaría de Ambiente de la Nación, con financiamiento del Fondo
Verde para el Clima.
A través del desarrollo de su Plan de Manejo de Bosques con Ganadería
Integrada (MBGI), Elodia accede a acompañamiento técnico y financiero
del proyecto, que le permite planificar su producción de una forma que
antes no era posible.
Oportunidades de desarrollo y cuidado del bosque
En la provincia de Formosa, la formulación de estos planes de manejo por
parte de los productores y productoras es acompañado por el trabajo

articulado de la Subsecretaría de Recursos Naturales, Ordenamiento y
Calidad Ambiental del Ministerio de la Producción y Ambiente, y su
equipo técnico.
“Es la primera vez que participamos de un proyecto así. Sin este apoyo no
podríamos hacerlo, porque no contamos con los recursos”, señala.
El Proyecto Pagos por Resultados de REDD+ de la Argentina busca
fortalecer la gestión forestal sostenible, reducir la deforestación y crear
oportunidad es social y económico para las comunidades locales y los
pueblos indígenas.
En la provincia de Formosa, el proyecto acompaña a las familias
productoras a fortalecer sus sistemas productivos mediante herramientas
concretas de planificación y gestión del territorio. A través de los planes de
manejo, se promueve un uso más ordenado del bosque y del agua, la
mejora de prácticas productivas y la diversificación de los medios de vida,
permitiendo planificar a largo plazo, optimizar los recursos disponibles y
acceder a la comercialización legal de productos forestales en mejores
condiciones.
La iniciativa es implementada en las 23 provincias de Argentina con un
enfoque orientado al desarrollo local, el cumplimiento de salvaguardas
sociales y ambientales, y la promoción de la gobernanza inclusiva.
La FAO ayuda a productoras y productores a fortalecer el manejo
sostenible de los bosques nativos, mejorar sus medios de vida y reducir la
deforestación mediante asistencia técnica y planificación productiva.
El proyecto inició con un proceso de diagnóstico socioambiental y de
inventario forestal que permite conocer en detalle el estado del bosque, la
disponibilidad de recursos y las prácticas productivas existentes, aportando
información clave para la planificación y el manejo sostenible del territorio
en el que trabaja María Elodia.
A partir del relevamiento de la información ecológica, productiva y social
—que incluye datos sobre el bosque, el acceso al agua y las estrategias
productivas familiares—, Elodia puede contrastar su experiencia cotidiana
con información técnica y contar con una base más sólida para la toma de
decisiones.
“Hoy contamos con más información para planificar mejor, pensar dónde
conviene hacer pasturas, cómo manejar el agua y cómo organizar el uso del
bosque”, cuenta.

Ese cambio se refleja también en la vida familiar: más previsibilidad y
decisiones productivas alineadas con las necesidades reales del territorio.
“Antes todo era más improvisado. Ahora sentimos que las decisiones van a
ser más acertadas, de acuerdo con la necesidad real que tenemos en el
campo”, afirma.
En el Día Mundial de los Humedales, que se celebra el 2 de febrero, la
historia de María Elodia muestra que producir cuidando el bosque y el agua
pueden ir de la mano en uno de los ecosistemas más estratégicos frente al
cambio climático y la seguridad alimentaria y nutricional.
La FAO apoya la conservación, restauración y uso sostenible de los
humedales desde la perspectiva de la seguridad alimentaria y la agricultura
(incluida la producción agrícola y ganadera, la silvicultura, la pesca y la
acuicultura), al tiempo que respalda la gestión integrada de los recursos
terrestres e hídricos y aborda los retos que plantean el cambio climático, la
biodiversidad y las demandas contrapuestas de los diferentes sectores.