La Fiscalía de Agrigento (Sicilia) ordenó hoy la incautación del barco humanitario español Open Arms y el desembarco inmediato de los alrededor de 90 inmigrantes que siguen a bordo en el puerto de Lampedusa, Italia.
Lo decidió el fiscal Luigi Patronaggio tras realizar una inspección del barco, acompañado de dos médicos. “La situación es explosiva, hay que restaurar la calma y asegurar que nadie resulte dañado”, afirmó el procurador. Esta misma noche, con los cuidados del caso, se procedía a realizar el desembarco de más de 80 personas. Los náufragos inmigrantes iban a ser trasladados a un centro de primera acogida. Durante el día varias personas fueron rescatadas por la Guardia Costera italiana y trasladadas hacia la isla después de que se lanzaran al mar para tratar de alcanzar la costa, desbordados por la presión.
Un buque de la Armada española había sido enviado horas antes de la decisión del fiscal para trasladar a los inmigrantes del Open Arms, que el gobierno de Italia se negaba a desembarcar, a a un puerto español.
Los inmigrantes fueron rescatados en el Mar Mediterráneo y suman 19 días a bordo del buque, de bandera española, que insistentemente reclamó un puerto seguro para desembarcar.
Italia y Malta se negaron a acogerles, pese a que el Open Arms ancló a 800 metros de la isla italiana de Lampedusa.
El fiscal Patronaggio llegó en helicóptero al barco y se reunió con Oscar Camps, fundador de la ONG catalana Open Arms, en Lampedusa para comunicar la decisión. La ONG dijo, a través de las redes sociales, que “por fin se acaba la pesadilla y las 83 personas a bordo recibirán asistencia inmediata en tierra”.
La decisión del fiscal italiano implicará además la retención de la nave en las costas de Agrigente durante dos semanas.
El funcionario judicial está investigando desde el viernes los hechos, por un presunto delito de secuestro por la prohibición de las autoridades italianas de desembarcar en Lampedusa.
Varios inmigrantes se tiraron hoy del barco con la intención de llegar a nado hasta la isla de Lampedusa. Primero fue uno, luego un grupo de nueve y después otros cinco. Algunos de ellos fueron socorridos por los guardacostas italianos y llevados a tierra. “La situación está fuera de control”, dijo en ese momento la ONG. El gobierno italiano llevaba días diciendo que al tener bandera española, España debía hacerse cargo del buque, mientras que el ejecutivo de Pedro Sánchez decía que era Italia quien debía acogerles al ser el puerto más cercano.
Finalmente, el gobierno español anunció hoy en un comunicado que enviaría a un buque de su Armada, el Audaz, en una travesía que durará tres días, hasta donde se encuentra el Open Arms.
España “no va a mirar hacia otro lado como está haciendo el ministro Matteo Salvini”, dijo poco antes del anuncio la ministra de Defensa española, Margarita Robles. Salvini había escrito en Twitter: “La línea de firmeza es la única manera de evitar que Italia vuelva a ser el campo de refugiados en Europa, como queda demostrado en estas horas con el barco de la ONG española de los supuestos enfermos y los supuestos menores”.



