El Yaguareté: una realidad que debería ocuparnos

 

A propósito de la esporádica y aparentemente “espasmódica” atención que tenemos los seres
humanos sobre nuestro medio ambiente, cuando nos ponemos “en alerta” al ver los bosques
amazónicos en llamas, creemos que podemos tomar conciencia de nuestra propia flora y fauna, la
cercana, sobre la que podemos “hacer algo” para proteger.
Hablamos con la Licenciada en Turismo, Gisela Infantino, miembro del Departamento de
Conservación y Uso Público del Parque Nacional Rio Pilcomayo, situado en el interior de la
Provincia de Formosa.
¿Cuál es el habitad “natural” de este animal?
Históricamente el Yaguareté se distribuía desde el sur de Estados Unidos, hasta el norte de la
Patagonia Argentina, se encontraba en todo el Continente. A lo largo del siglo XIX y XX se redujo
drásticamente el habitad, sobre todo los extremos, y actualmente en Argentina lo tenemos
solamente en tres Ecoregiones: en la Selva Paranaense, en la Región Chaqueña y en las Yungas.
Nosotros habitamos la Región Chaqueña, asi es que lo tenemos en Formosa. En Argentina su
distribucion se redujo en un 95% asi que fue muy drástica la situación.
¿Cuál es actualmente la situación del Yaguareté en Formosa?
Lógicamente estamos como en el margen de la distribucion, al estar en el norte del país y en la
última distribucion histórica, tenemos relatos que datan del siglo XVIII de naturalistas que venían a
explorar la zona y se encontraban con rugidos, recordemos que es el único felino que ruge, el
puma por ejemplo no ruge, los relatos son realmente terroríficos, hablando del encuentro de los
exploradores o nativos que le temían realmente al animal porque es el predador más grande.
Después tenemos relatos de las expediciones de Fontana, de expedicionarios que intentaban
remontar el Rio Pilcomayo, sabemos que para unir el este con el oeste tanto del Pilcomayo como
del Bermejo, lógicamente era y es su habitad. Y en el siglo pasado (XX) en el cual yo nací, pero en
el que se fundaron la mayoría de los pueblos en Formosa y en las localidades, aparece una
localidad insignia que lleva el nombre de “Pozo del Tigre” que hace alusión a la presencia de los
tigres que había, en la zona del centro oeste. Más adelante, ya en el siglo XXI en el Parque (Parque
Nacional Rio Pilcomayo) comenzó a haber registros, nuestro primer registro fue en el año 2002,
que se encontraron huellas. Luego en el año 2007 volvimos a encontrar huellas, y en el año 2018,
el año pasado ya hace un año casi tuvimos el primer registro fotográfico de la Región Chaqueña,
no solo de Formosa sino de la Región, en Argentina el primer registro fotográfico fue el que se
registró el año pasado. Si mal no recuerdo la fecha fue el 26 de septiembre de 2018. Fue un
registro de nuestra cámara trampa.
– Justamente, esto confirma que no estamos hablando de “un fantasma”
Exactamente, una foto de la cámara trampa como la presencia de huellas dan cuenta de la
presencia efectiva del animal en la zona. Lógicamente el ver la foto causa mucho más impresión y
más animo que ver huellas, pero no nos desanimemos si tenemos huellas porque indican lo

mismo, que el animal está en la zona. Lo cual es muy importante porque habla de la calidad de
nuestros ambientes, no solo del Parque, porque éste no puede ni debe ser entendido como una
isla de conservación sino que existe un Parque que tiene un buen estado de conservación porque
hay un ambiente alrededor que está sano.
El Yaguareté es un animal considerado en peligro de extinción, ¿Cuáles son los requisitos con los
cuales se define esta situación para un animal?
El Yaguareté se encuentra en Argentina en peligro crítico, esto quiere decir que tiene una alta
probabilidad de extinción, en estado silvestre, en el futuro cercano. O sea, estamos en peligro
crítico. Este concepto está regido por tres criterios generales que se tienen en cuenta para
declarar a una especie dentro de este estado: 1. El tamaño de las poblaciones, dependiendo de la
especie, hay especies que necesitan más poblaciones para cumplir sus ciclos, tanto alimentación,
reproducción y uso del habitad que otros, no es lo mismo un yaguareté que un tapir, o que un
zorro, en segundo lugar, como criterio es la tendencia, de los últimos años de la presencia de la
especie. 2. Sería si la presencia aumenta o disminuye, y 3ro es qué amenazas tiene la especie,
dependiendo de la amenaza se puede considerar si son amenazas reales o potenciales.
En Argentina está declarado en estado crítico porque las amenazas son muy grandes, la mayoría
son antrópicas en general, como el yaguareté es “predador tope” no tiene otro predador salvo el
hombre. Ya en una ínfima proporción se lo “caza” al animal. Los otros problemas son la
deforestación, la desfragmentación y perdida del hábitat, al no tener hábitat, -recordemos que son
animales que necesitan 40.000 / 50.000 hectáreas por individuo, son animales que caminan 20km
por dia, necesitan espacio-. La pérdida del hábitat es fundamental. Y la pérdida de sus presas
naturales, recordemos que se alimenta de corzuelas, venados, guazunchos, chanchos, pecaríes y
tapires, esas son “sus presas favoritas”. Entonces la pérdida del hábitat, de sus presas, hace que
lógicamente se encuentre amenazado. La fragmentación de las poblaciones, recordemos que en la
Argentina hay tres poblaciones, en la región de las yungas, en la región chaqueña y en la de la
selva paranaense, la fragmentación, como pérdida de conexión de estos tres lugares, hace que las
poblaciones se vean amenazadas. Resulta un problema también.
¿Cuáles son las labores que se llevan adelante para la conservación y protección de este animal?
Somos un Parque Nacional, con lo cual nuestro objetivo es la conservación del patrimonio natural
y cultural de la zona, de la región fitozoogeografica en la que nos encontramos, con lo cual
fundamental es conservar su hábitat y el trabajo en conjunto con la concientización a la población
que nos rodea y de la que somos parte. Además existen legislaciones, reglamentos, en Argentina
el Yaguareté es monumento natural, según la Ley Nac. 25.463 del año 2001, tiene toda una
protección en sí. Es como si fuera un “Parque nacional ambulante”, los monumentos naturales en
Argentina tenemos 4: la Ballena Franca, el Huemul, la Taruca y el Yaguareté, esas cuatro especies
tienen protección legal en si misma. En cualquier lugar en donde se encuentren en territorio
nacional, tienen legislación que los protege, por eso está prohibida la caza, penada la
comercialización de cueros, de partes, de uñas, dientes, lo que sea.

Lógicamente todas las acciones de concientización y de educación ambiental que se llevan
adelante en instituciones que interactúan, porque no es tarea de una sola sino de instituciones
gubernamentales como de ONG’s, como del sector privado. La interacción entre los tres
organismos y los sectores de la sociedad, son importantes para conservar esta especie
emblemática.
¿Cómo podemos ayudar cada uno desde nuestros lugares / roles?
Fundamental, cumplir las leyes y reglamentos vigentes para empezar. Respetar los periodos de
veda de caza, lógicamente el Yaguareté está prohibido cazarlo pero las especies que son sus
presas tienen sus periodos de veda de caza, que hay que respetarlos. La educación ambiental es
otra herramienta fundamental para concientizar a la población, y para ayudar a la conservación.
Recordemos algo, lo importante de tener una especie amenazada: ello implica que la desaparición
de esta especie (ya sea de un animal o una planta) este riesgo pone en riesgo medios de
subsistencia de millones de personas. No es una locura de ambientalistas o de fanáticos de la
naturaleza, es una cuestión de calidad de vida de todos los seres humanos, vivamos donde
vivamos. Todos desde nuestro lugar tenemos que tener en cuenta esto, el uso sustentable de los
recursos, acciones sustentables, no tiene que quedar solo en una linda frase sino en acciones
concretas.