CACHEMIRA. Alta tensión, Pakistán listo para la guerra

0
109

La tensión en Cachemira es altísima el día después de la decisión de India de revocar el estatuto especial a la región, mientras que Pakistán se muestra decidido a apoyar en todos los sentidos a cualquier “cachemir”, hablando abiertamente sobre la hipótesis de una nueva acción armada.

 

La decisión de Nueva Delhi que, además del régimen sobre Cachemira, también se refiere a la separación del área de Ladakh de mayoría budista predominada por la mayoría musulmana, fue sellada por la cámara baja del parlamento indio que aprobó las dos medidas del ejecutivo por una gran mayoría.

 

Sin embargo, la cuestión terminó frente al Tribunal Superior después de la presentación de una petición de quienes, en India, consideran la medida “inconstitucional”.

 

En tanto las palabras del primer ministro de Pakistán, Imran Khan, llegaron a alimentar el fuego y advirtieron sobre las posibles consecuencias de la crisis. Hasta una guerra convencional entre los dos países, con graves repercusiones para todo el mundo. Y anunció que presentará el asunto ante el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

 

“Temo que puedan comenzar la limpieza étnica en Cachemira para acabar con la población local”, dijo Khan durante una sesión del Parlamento paquistaní convocado para responder a la decisión de Nueva Delhi. “Nos atacarán y responderemos, y la guerra podría ir en ambos sentidos. Nadie ganará y tendrá serias consecuencias para todo el mundo”, resaltó. El primer ministro acusó a India de querer “establecer un estado que reprima a todos los demás grupos religiosos”.

 

Palabras que llegaron poco después de aquellas del general Asif Ghafoor, portavoz de las fuerzas armadas de Pakistán: “el ejército paquistaní reitera que apoyará a los ‘chachemir’ en su batalla hasta el final. Estamos listos y nos esforzaremos al máximo para respetar nuestros compromisos a este propósito”.

 

Pero el gobierno indio del primer ministro Narendra Modi va derecho por su camino. “Es un momento importante en nuestra democracia parlamentaria, donde fueron aprobadas las históricas leyes relacionadas con Jammu y Cachemira con un apoyo abrumador”, escribió el primer ministro indio en su cuenta de Twitter.

 

“Saludo a mis hermanas y hermanos en Jammu, Cachemira y Ladakh por su coraje y resistencia”, agregó, enfatizando que “Jammu y Cachemira ahora están libres de cadenas. ¡Un nuevo amanecer, un mañana mejor los espera!”.

 

Mientras la Asociación Budista de Ladakh expresó su satisfacción por las medidas, la Corte Suprema india ya recibió de un abogado una petición contra la revocación del estatuto especial de Cachemira, que sostiene que la medida adoptada sobre el decreto es ilegal.

 

La crisis provocó reacciones a nivel internacional, con la Unión Europea que dijo “monitorear de cerca el desarrollo” de la crisis, explicando que “es importante evitar una posterior escalada en la Región”.