La senadora de Paraguay Kattya González, del opositor Partido Encuentro Nacional, fue destituida luego de haber realizado una huelga de hambre para que el Gobierno del presidente Santiago Peña y los legisladores afines a él renunciaran a cualquier reforma constitucional.
La senadora fue expulsada en medio de señalamientos de que había cometido presuntas irregularidades.
González fue removida del cargo con 23 votos a favor, con el argumento de que eso es lo que establece la Constitución.
La senadora Celeste Amarilla, del opositor Partido Liberal, así como otros legisladores de la oposición, reclamaron durante el debate que se debía seguir el reglamento aprobado en diciembre de 2023 impulsado por el propio oficialismo, donde se exigía 30 votos para destituir a un senador.
El cartismo -el sector del Partido Colorado que responde al expresidente Horacio Cartes- consiguió la pérdida de investidura de González con 23 votos a favor, siete abstenciones y 15 ausentes en una sesión extraordinaria.
González había sido señalada, entre otras cosas, de presuntamente hacer uso indebido de influencias para contratar a un funcionario, violando una normativa de la Contraloría, y avalar un viaje de otra funcionaria mientras seguía cobrando su sueldo.
Los señalamientos fueron impulsados por el senador Dionisio Amarilla, exmilitante del Partido Liberal y aliado del oficialismo, quien dijo tener investigaciones sobre el caso, presentó el pedido de destitución y fungió como fiscal acusador ante el pleno del Congreso.
Las disputas entre el cartismo y la oposición se fueron agrandando tras las acusaciones hacia el Gobierno de reintentar imponer una enmienda que permita la reelección presidencial y el hostigamiento a legisladoras de la oposición.
Hasta ahora no se han presentado denuncias penales por las irregularidades atribuidas a González.



