Por sus condiciones climáticas de baja incidencia de heladas, el oeste
formoseño fue seleccionado por la firma Agro Cotton, del Grupo Linke,
para el desarrollo de cultivos oleaginosos de invierno. La producción,
destinada a la elaboración de combustibles sustentables para aviones,
proyecta rendimientos superiores a los 2000 kilos por hectárea.
El ingeniero agrónomo Miguel Kolar, asesor técnico de la empresa Agro
Cotton perteneciente al Grupo Linke, brindó detalles sobre la siembra de
colza y cártamo que la firma lleva adelante en el departamento Bermejo, en
la localidad de Pozo del Mortero.
Al respecto, el especialista explicó que ambos cultivos son oleaginosos con
un elevado porcentaje de aceite en semilla, cuyo destino principal es la
elaboración de biocombustibles para la aviación, en reemplazo de los
derivados del petróleo.
“Estos cultivos vienen a ser parte de la solución energética para que los
aviones empiecen a volar con energía renovable, bajando la huella de
carbono y el nivel de contaminación a escala global”, destacó Kolar,
ponderando el carácter ambientalmente sustentable y económicamente
rentable del proyecto.
Ventajas climáticas de la geografía formoseña
En relación a la elección del territorio formoseño frente a otras provincias
de la región como Chaco o Santiago del Estero, el técnico remarcó que las
particularidades del clima local resultan determinantes para el éxito del
cultivo de invierno.
Al comparar la experiencia local con la de los principales productores
mundiales, Kolar explicó las particularidades del manejo del cultivo en
nuestra región: “En la zona noreste de Europa, como en Dinamarca,
Alemania o Países Bajos, la colza se siembra en primavera-verano. En
cambio, acá se produce en invierno, adaptando el ciclo a las condiciones
climáticas del territorio para maximizar su rendimiento”.
En este sentido, resaltó que “la colza es sensible a las heladas en su período
reproductivo y no soporta temperaturas superiores a los 35 grados. En el
oeste de Formosa se registran no más de tres o cuatro heladas al año y de
menor intensidad, lo que genera una condición ideal de desarrollo que no se
da en otras zonas del Norte Grande”.
Asimismo, respecto a las perspectivas para la próxima cosecha, que iniciará
en los próximos 20 días, el ingeniero señaló que “normalmente se busca
una cosecha de 1500 kilos, pero en Formosa tenemos lotes de colza que
pueden superar los 2000 kilos por hectárea, valores que habitualmente se
logran en la zona sur del país”, indicó.
Además, el técnico resaltó el impacto transformador de las obras de
infraestructura concretadas por la gestión provincial en el departamento
Bermejo, las cuales posibilitaron potenciar el esquema productivo del
establecimiento.
Kolar precisó que “la empresa compró el campo hace ocho campañas y,
gracias a las inversiones que hizo el Gobierno de Formosa para llevar
energía eléctrica hasta el río Bermejo, hoy tenemos la posibilidad de regar.
De las 7000 hectáreas que sembramos en Pozo del Mortero, contamos con
1400 hectáreas bajo riego, lo que nos garantiza continuidad de producción
aun ante la falta de lluvias”.
A su vez, subrayó que “aprovechamos un recurso hídrico que de otro modo
se perdería, utilizándolo para dinamizar la economía del oeste provincial y
generar empleo técnico calificado para las familias de Laguna Yema y
Pozo del Mortero”, detalló.
Articulación público-privada para el desarrollo local
Al comparar la gestión de Formosa con otras provincias de la región como
Chaco y Santiago del Estero, donde la firma también posee desarrollos
agropecuarios, el representante de Agro Cotton distinguió el modelo de
articulación provincial: “Es el único lugar donde el Estado realiza
inversiones estratégicas en infraestructura para que el sector privado
multiplique su inversión y genere fuentes de trabajo directo para la
población local”.
Y enfatizó en que “la empresa busca rentabilidad, pero para lograrla
necesita producir más y generar empleo, cumpliendo así con el objetivo del
Gobierno provincial de garantizar arraigo y oportunidades en el interior”.



