Un terremoto de magnitud 6,1 se registró este lunes en el extremo occidental de Cuba, según datos difundidos por el Servicio Geológico de Estados Unidos.
El epicentro fue localizado a unos 104 kilómetros de Mantua, en la provincia de Pinar del Río, con una profundidad estimada de 10 kilómetros.
El sismo fue percibido en distintos puntos del país. Residentes de La Habana señalaron que el movimiento se sintió con intensidad en la capital, donde varias personas abandonaron temporalmente edificios y viviendas como medida de precaución.
“Al principio solo sentí mareo; no se me ocurrió que fuera un terremoto, nunca había experimentado algo así”, relató Carmel Delgado, una economista de 47 años.
“Pero en cuanto nos dimos cuenta de lo que podía ser, salimos rápidamente”, añadió.
Hasta el momento no se han reportado víctimas ni daños materiales de magnitud, mientras las autoridades continúan evaluando el impacto del terremoto.
Además de los reportes provenientes de distintas provincias cubanas, residentes de varios puntos del sur de Estados Unidos informaron haber sentido el movimiento.
En el estado de Florida, hubo testimonios de personas que percibieron el temblor en ciudades como Miami, Fort Lauderdale, Orlando y otras localidades de la costa del Golfo.
En la zona de Orlando, operadores de complejos turísticos y parques temáticos activaron procedimientos preventivos habituales para este tipo de situaciones. Algunas atracciones fueron detenidas temporalmente mientras se realizaban verificaciones de rutina, aunque no se reportaron incidentes ni daños.
Las repercusiones del sismo también llegaron a México. Habitantes de Cancún y otros puntos de la costa caribeña mexicana señalaron haber percibido movimientos leves. Ante los reportes, organismos de protección civil y autoridades locales realizaron tareas de seguimiento y monitoreo, sin detectar afectaciones relevantes.


