Murió Fidel. El controvertido comandante

Poco discutible: quien despierta pasiones encontradas, deja huellas históricas imborrables.

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Cada líder representa amor y odio conjugados. A veces uno más que otro, a veces de manera equilibrada o por igual ambos sentimientos. ¿Cómo medirlos?
Podríamos tratar de hablar en términos objetivos: Fidel Castro marcó la historia de Cuba, así como la historia mundial.
A los 90 años falleció el “Líder de la Revolución Cubana”, gobernante de la isla por más de cuatro décadas. Fue el gobernante con más años en el poder, desde 1959 a 2016 año en que lo delegó, producto de una terrible enfermedad, en su hermano. Raúl Castro,  quien fue ratificado formalmente en 2008. Y empezó un nuevo giro. Fue el artífice del rumbo completamente distinto al Gobierno Comunista instaurado por su antecesor. Su acercamiento a Estados Unidos es uno de los datos sobresalientes.
Fidel surgió a la arena política desde sus años de estudiante de abogacía, donde fue constituyéndose como férreo opositor al régimen dictatorial de Batista. Contra éste luchó y organizó levantamientos que le significaron la cárcel. Pero la presión pública logró su indulto y se exilió  en México, desde donde organizó la verdadera Revolución.
En 1959 sucedía la misma y la historia cambiaría para siempre.

Una vez en el poder, dio un rápido giro hacia la izquierda, nacionalizó las grandes plantaciones (entre ellas, la de su madre) y empresas de propiedad extranjera, y se acercó a la Unión Soviética.
Supo generar un halo de épica de la Revolución que protagonizara. Dueño de una oratoria imbatible con un discurso marcadamente nacionalista, podemos discutir sus métodos y la aplicación efectiva de los mismos pero fue convocante, admirado y aborrecido. Polémico, controvertido. Discutible. Instauró el Comunismo a SU manera, con todo lo bueno y malo que le corresponde a cada modelo que en las letras puede llegar a ser más atractivo que en la práctica efectiva.
Cercenó libertades, en post de las que él creía eran libertades comunes, creyó en lo que pensaba y dio batallas por ello, aunque para no pocos cubanos fue como “cambiar de collar” debido a una autoridad que también terminó imponiéndose como la que combatiera. Y perpetuándose en ese poder conquistado. La revisión histórica plantea que abandonó al “Che” Guevara en la lucha que éste creía abarcaba a toda la región. Fidel eligió Cuba. Su lugar. Y fue su mundo.
La historia juzga. Nadie mejor que los mismos cubanos para juzgar a través de los años venideros su propia experiencia histórica. Con lo bueno y lo malo. Seguramente así será. Y seguramente Fidel Castro  será recordado también en esa misma ambivalencia que despertó en vida, amor y odio. Intentar hacer un resúmen de una vida cargada de historia viva como ésta no resulta sencillo ni mucho menos hace honor a toda la verdad, tras su muerte. Aunque “celebrar” la muerte de alguien tampoco nos brinda una imagen acabada.  Toda la polémica que rodeó su vida presentes en el adiós a un controvertido personaje que,  sin lugar a dudas,  marcó una época.