El asesinato del adolescente Víctor Fernando Márquez Dos Santos (16) en la localidad de Santa Ana sigue destrozando a su familia. Es que pocas horas después de despedir los restos del muchacho, se produjo el deceso de su padre, Eriberto Márquez (66), producto de una insuficiencia cardíaca.
Su corazón no soportó tanta angustia y murió en el hospital donde estaba internado después de una repentina descompensación que sufrió posterior al crimen.
Lo último que pidió fue justicia para su hijo, lo que hasta ahora parece lejano porque en el plano investigativo todo sigue como al principio. El único sospechoso que quedaba detenido, Juan P. (18), recuperó la libertad por insuficiencia probatoria y ante ese panorama aún hay más misterios que certezas.
En la jornada de ayer, los restos de Eriberto fueron despedidos en medio de escenas de dolor y desazón. Se confirmó que realizarán una marcha para pedir justicia hoy desde las 20 en la plaza central de la localidad.
Y en medio del dolor y los deseos de justicia, la familia de ambos fallecidos tiene sospechas de algo oscuro detrás y por eso también consideran que es necesaria la intervención de alguna fuerza federal en la pesquisa.



