MÉXICO. Violencia impacta 24% del producto interno

La violencia en México, una pesadilla interminable que cumple 12 años desde que el gobierno lanzó su cuestionada campaña contra las bandas criminales, tuvo un costo del 24% del PBI en 2018, de acuerdo con el Indice de Paz México.

 

El documento, dado a conocer por organizaciones civiles, indicó que “para poner en perspectiva” la dimensión que alcanza este flagelo, su impacto económico es 10% mayor al del año anterior y representa 10 veces más que el gasto público en salud y 8 veces en educación.

 

Las estimaciones del Instituto para la Economía y la Paz (IEP), que equivalen a 250.000 millones de dólares, fueron dadas a conocer luego que expertos anticiparon, con cifras oficiales en la mano, que México vivió entre enero y marzo de este año el trimestre más violento en su historia en tiempos de paz.

 

Se estima que en estos tres meses se registraron al menos 8.500 muertes violentas y que los homicidios intencionales aumentaron 3,36%.

 

Por ello, se prevé que en 2019 los asesinatos superen la cifra de 40.000, que se agregarían a los 250.000 que se contabilizan desde que el gobierno lanzó su estrategia anticrimen.

 

“El creciente impacto económico de la violencia refleja el deterioro de paz que el país ha experimentado en los últimos cuatro años”, indicó el Indice.

 

De acuerdo con este recuento, el gasto gubernamental para contener la espiral sangrienta representó apenas el 10% del impacto económico el año pasado, que fue de 41.181 pesos por persona (unos 2.000 dólares).

 

“Estas pérdidas equivalen a más de cinco meses de ingresos de un trabajador promedio”, señaló el relevamiento.

 

Los estados con más impacto económico per cápita derivado de este flagelo fueron Colima (occidente), Baja California (noroeste), Guerrero (sur), Chihuahua )norte), Guanajuato (centro), Morelos (sur), Quintana Roo (sureste) y Baja California Sur (noroeste).

 

El Indice de Paz Global constató que la violencia y el miedo a la violencia producen importantes trastornos económicos porque generan costos por daños a la propiedad, lesiones físicas o trauma psicológico.

 

“El miedo a la violencia altera el comportamiento de la economía, sobre todo al cambiar los modelos de inversión y consumo, pero también al desviar los recursos públicos y privados de las actividades productivas y dirigirlos a medidas de protección”, expuso.

 

El Indice hace notar que el factor que más contribuyó al impacto económico de la violencia en México fue el de homicidio (50%,) seguido de violación robo y asaltos (30%).

 

A pesar de los elevados índices de violencia, México gasta solo el 0,81% de su PIB en seguridad interna y en financiar su sistema judicial, la mitad del promedio establecido por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

 

Esto coloca a México en el nivel más bajo de los 33 países miembros de la organización, con sede en París y al que pertenece este país y Chile, los dos únicos miembros latinoamericanos.

 

El informe expone que solo en 7% de los delitos se abrieron investigaciones judiciales en 2017 y menos del 3% terminó en una condena, lo que arrojó una tasa de impunidad del 97%.

 

Otros datos para documentar el pesimismo en la materia, contenidos en el Indice, señalan que México tiene un promedio de 3,5 jueces y magistrados por cada 100.000 habitantes, muy por debajo del promedio global de 16.

 

Además, sólo cuenta con 110 oficiales de seguridad pública por el mismo número de ciudadanos, menos de la mitad del promedio del resto de América Latina.

 

El déficit de jueces se traduce en que “menos casos vayan a los tribunales y contribuye a que haya bajas tasas de condenas”, advierte el informe.