“La caída de la venta de medicamentos es peor que en 2001”

Hace apenas un mes, Norberto Mañas asumió como presidente de la Asociación de Propietarios de Farmacias (ASOFAR) en un contexto complicado para el sector, con una retracción del 10% en venta de medicamentos durante este año en comparación con el 2018, y el cierre de 500 farmacias en todo el país en el último año. “Ni en el 2001 tuvimos esta caída, en aquel año fue del 5%, analizó Mañas durante su visita a Ámbito Financiero. En ASOFAR hay de 220 socios con presencia en todo el país, que con más de 1.000 farmacias, comercializan el 30% del total de los medicamentos expedidos en la ciudad de Buenos Aires y el Conurbano.

Como CEO y principal accionistas de la cadena de farmacias La Santé (con 19 locales propios y una droguería), Mañas conoce de primera mano el negocio que su padre inició hace 47 años y que el continúa desde el año 2000. “La realidad es que el mercado se está concentrando. Muchas farmacias que tenían una o dos farmacias no pudieron aguantar la cadena de pagos, con las droguerías que le cortan el crédito y tuvieron que cerrar”, advirtió Mañas.

Periodista: ¿Cuántas farmacias cerraron como consecuencia de la caída de en la venta de medicamentos?

Norberto Mañas: Cerraron 500 farmacias en el último año. Las farmacias cierran y absorben las que están más cerca. Hay muchas farmacias con deudas porque las droguerías empiezan a acortarles los plazos. La industria exige cobrar a 30 días en un mercado que no baja de los 70 a 75 días de cobranza. Entonces, si no tenés la espalda para aguantarlo no hay manera de sostenerlo. Lo que sucedió también es que había muchas drogas repetidas y dejaron de estar en circulación, con muchos laboratorios nacionales en problemas. El laboratorio en general es el que tiene mayor nivel de EBITDA en la cadena de valor y hay muchos con problemas. Los multinacionales empezaron a correrse de la venta de los medicamentos ambulatorios y empezaron a irse más a los específicos con los biológicos o medicamentos únicos.

P.: Además de la caída del 10% en la venta de medicamentos, ¿hubo un cambio en los hábitos de consumo?

N.M.: Lo que se nota gente que elige los medicamentos que va a llevar, eso es algo que no lo habíamos visto. Por ejemplo, un médico receta tres medicamentos y la gente se lleva dos.

P.: ¿Cuál fue el aumento de medicamentos durante este año?

N.M.: Aumentaron un 57%, del 2018 hasta ahora. El primer día después de las PASO vinieron con un 8% de suba. Después hubo un aumento del 12%, que se retrotrajo cuatro puntos, y después de la suba del dólar hubo un incremento del 15% en promedio.

P.: ¿La decisión del PAMI de negociar directamente con las farmacias mejoró los tiempos de pago?

N.M.: En realidad mejoramos la cobranza, pero perdimos un poco de rentabilidad por la diferenciación del precio PAMI y el precio público. Cuando empezó el convenio la diferencia era de 20% a 22% en promedio, y ahora con la devaluaciones llegamos a casi al 30%. Eso hace que vos como farmacia tengas que financiar más plata, que después la industria te lo reconoce en una nota de crédito, pero a los 15 a 20 días. Entonces, financieramente con las tasas actuales, se hace muy complicado.

P.: ¿Cómo afecta al sector la presión impositiva?

N.M.: La carga impositiva que tenemos hoy es muy fuerte. Las farmacias se habilitan por provincias, no es un tema nacional. Y depende de cada provincia el esquema impositivo que tenés. Una droguería si quiere vender de Capital a provincias de Buenos Aires tiene que marginar un 5% o 6% arriba porque si no por Ingresos Brutos o lo que es Convenio Multilateral no le dan los números.

P.: ¿Hacia dónde debería ir el mercado de las farmacias?

N.M.: La concentración del mercado ya está sucediendo, el mercado se va a seguir concentrado haya la regulación que haya. Y en eso va a ser importante la cobertura médica para la gente, es decir que los PMO se sigan manteniendo, que los precios públicos acompañen el incremento del salario. Hay que sumarle la cuestión del e-commerce. Si en algún momento hay una ley en la que se libere la venta de OTC por los sistemas online es un negocio que va a crecer por ese lado. Hoy hay cadenas de farmacias que manejan todo lo que es no medicinal por el canal online, y han crecido un 200% o 300% en un año la facturación de su venta online.

P.: ¿Cómo puede impactar el e-commerce en las farmacias?

N.M.: Hoy por ley de farmacias no se pueden vender medicamentos de forma online, pero sí sabemos que la venta de OTC se va a terminar liberando, y va a ser un canal que va a crecer mucho, y hay que estar preparados. Hay muchas alternativas para explorar en ese sentido. Hay varias cadenas que tienen su carrito de compras y crecieron mucho. También está la amenaza de que el laboratorio vaya al consumidor final, y saque a la farmacia como intermediario en la venta.

P.: ¿Cómo analiza la definición que tiene la Corte sobre el desembarco de Farmacity en la provincia de Buenos Aires?

N.M.: Más como una opinión personal no creo que la Corte habilite a Farmacity a desembarcar en la provincia de Buenos Aires. En caso de prosperar, preocupa porque tiene el capital para crecer mucho más rápido que nosotros.

P.: ¿Cuál es el rol de las farmacias desde la salud pública?

N.M.: Lo más importante de la Ley de Farmacias en muchas provincias justamente es mantener lo que es la salud pública. Por caso, hubo un fenómeno en Chile de concentración del mercado en donde hay tres cadenas que tienen el 95% de la venta de medicamentos, y esto provocó que quedaran muchos pueblos del interior de Chile sin farmacias porque no eran negocio. Eso es lo que justamente no pasa en la Argentina y en particular en la provincia de Buenos Aires al ser las farmacias todavía rentables, y poder un farmacéutico estar el frente en ciudades de poca población. Tenemos que trabajar con el Estado para que en cada lugar del país haya una farmacia.

P.: ¿Respecto a los medicamentos de alto costo, el Estado tiene que regular la provisión?

N.M.: Sí, sin dudas. Como en todos lados tenés excesos. Y el tema de las patentes es clave, en los medicamentos únicos hay muchas obras sociales para financiar el alto costo. Es una situación que se agravó en el último tiempo.

P.: ¿Qué objetivo se plantea como presidente de ASOFAR?

N.M.: El primer objetivo que tengo es cambiar el estatuto de la cámara para que sea un mandato de dos años con la posibilidad de renovar por dos años más, para que haya renovación en la conducción. Después empezar a crecer como Cámara a nivel nacional, comenzar a tomar problemáticas de las farmacias del interior del país que hoy no están bien representadas. Además continuar con la escuela de formación profesional que tenemos en la Cámara. Lo que hacemos es capacitar a los empleados de las farmacias o gente que quiere insertarse dentro de las farmacias. Los capacitamos durante un año y medio a través de un acuerdo con la UAI y ya tenemos más de 100 alumnos.