“Grietas internas a la gestión Cambiemos”

Era predecible que la dinámica política provocara cambios, propios de una necesaria renovación. ¿A un año de gestión? Cuanto desgaste.

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Era de suponer que el complejo, siempre problemático, Ministerio de Economía fuera el primero en exhibir modificaciones.
El Ministro Alfonso Prat Gay “renunció” a su cargo. Se lo pidieron, fue el Presidente.
Mauricio Macri desde el sur, en su vacaciones.
Y luego de la oficialización de la medida se esperaba la imagen del Presidente y el ahora ex Ministro. Ésta que diera noción de que todo se hizo en los mejores términos. Se los vio relajados en tomas panorámicas.
Se dice que la decisión estaba tomada la semana pasada. En haras de lanzarla oportunamente se esperó hasta este lunes. Quizás la última semana del año y el festejo de fin de año puedan opacar el quiebre.
Como siempre podemos tener dos miradas, al menos, sobre este hecho. La optimista del cambio y lo bueno de éste. Y la más realista, un tanto más pesimista,  de la situación que se encubre con esta salida.
Había tensiones internas. Existen diferencias que provocan -evidentemente- malestares en algunos casos insalvables. Prat Gay no contaba con la mejor relación con el resto del Gabinete. Se dice que esperaba ser un “súper Ministro ” o al menos tener mayor poder de decisión en su ámbito. Allí reside la primera diferencia con Macri. Quien buscó hacer de Economía un cuerpo colegiado. Repartir responsabilidades. Formar equipo.
El Gobierno Nacional sufrió dos bajas importantes en esta última semana del primer año de gestión. Isela Constantini de Aerolíneas y Prat Gay de Hacienda. Se esperan otras, aunque no se sabe aun de donde pueden venir los alejamientos.
Diferencias de opiniones y de formas de ver las situaciones. Distintas perspectivas de ejecución, entre estos funcionarios y el Presidente precipitaron las respectivas salidas.
Ganancias resultó el punto de inflexión. Y provocó caídas, generó desgaste.
Cambiemos busca re editarse. Y enfrentar un año electoral con un cambio de imagen. Se dice que no será el único movimiento de piezas dentro de esta gestión que sin dudas sufrió los embates de un año difícil y manifiesta las consecuencias del mismo.
La salida de Prat Gay y su reemplazo con la división del Ministerio a cargo de Caputo y Dujovne hace sospechar que continúa la visión de no tener un “súper Ministro”, de hacer de Economía una cartera de equipo y la necesidad de enfrentar los ajustes necesarios para 2017.
Esa palabrita tan temida no se nombra pero se presiente. El oficialismo prefiere hacer de cuenta que no hay mayores complicaciones, q un solo se trata de un reajuste del propio equipo. Plantean la mejor perspectiva, con voluntarioso optimismo para lo que vendrá.
En lo externo se espera también la versión Trump de la economía del norte, que puede llegar a afectarnos directa o indirectamente.
Fue muy criticada la situación por cómo se desenvolvió el alejamiento del Prat Gay. Se cree que ante los sucesos Macri debería haber viajado a la Capital Federal, abandonando sus vacaciones.
Efectivamente hubiera sido distinto el mensaje. Desde el oficialismo creen que hubiera sido dar demasiada atención a un hecho que creían ¿podría pasar inadvertido?
Resulta de interés e importancia el cambio de la gestión de la economía de nuestro país. Implica alertas, por los significados de la renovación. Se inician las especulaciones. Aunque no sabemos exactamente qué cambios se vendrán dado que tampoco han hecho expresa y públicamente el plan económico efectivo.
Entre las elucubraciones de nuevo aparece el temido ajuste. Uno que equilibre las cuentas públicas y acomode los números en un año que se proyecta complejo. Seguro lleno de novedades, como fue este.