Lo reportó el diario Washington Post citando a algunas fuentes oficiales, según las cuales algunos de los colaboradores de Trump habrían dado algunos nombres que podrían ocupar el lugar de Sessions en caso de renunciar o ser destituido.
Entre los nombres circulan aquellos del exalcalde de Nueva York Rudolph Giuliani y del senador republicano Ted Cruz.
La sustitución de Sessions, según algunos funcionarios de la Casa Blanca, podría formar parte de una amplia estrategia para licenciar al fiscal especial del caso Rusiagate, Robert Mueller.
Las relaciones entre Trump y Sessions son tensas desde que el secretario de Justicia decidió abstenerse a las investigaciones sobre Rusia.
Una decisión con la que transfirió la responsabilidad sobre la investigación a su número dos, Rod Rosenstein, que nombró a Mueller fiscal especial.
Trump puede ordenar a Rosenstein destituir a Mueller. Si este rechazara la orden decidiendo dejarlo en el cargo, el presidente puede nombra un secretario de Justicia interino para seguir con su pedido.
Un secretario de Justicia interino puede ser nombrado también con Rosestein en el cargo, reportó el Washington Post. Para Trump puede ser una estrategia riesgosa a seguir porque la nominación de un secretario de Justicia interior requiere de la confirmación del Senado.
Además debe ser, según cuanto prevé la ley, una persona que está en otros cargos en el gobierno o que trabajó al menos 90 días en el Departamento de Justicia en el último año.
Otro escenario posible es que Trump nombre a un secretario de Justicia durante el receso estival del Senado: el funcionario nombrado se quedaría en el cargo hasta fines de la próxima sesión del Senado, es decir hasta comienzos de enero.
El secretario de Justicia nombrado tendría la misma autoridad de uno de uno confirmado por el Senado.



