El Salario como Motor de la Justicia Social

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* Por Carlos Raúl Enrique Salina (Dr. en Ciencias Económicas, Contador y Abogado)

Mientras las provincias vecinas optan por el ajuste y el gradualismo fiscal, el gobierno de Gildo Insfrán reafirma los principios de la Constitución de 1949: un piso salarial de un millón de pesos y una inyección récord al mercado interno sin endeudamiento.

En un contexto regional marcado por la incertidumbre, la provincia de Formosa ha vuelto a marcar la cancha en el Noreste Argentino (NEA). Con el reciente anuncio de recomposición salarial, la gestión de Gildo Insfrán no solo ofrece los números más altos de la región, sino que pone en práctica una concepción política donde el trabajador es el sujeto central de la economía y no una variable de ajuste.

La Doctrina en el Bolsillo: Tres Modelos, un solo Ganador

El análisis comparativo de las políticas salariales para marzo de 2026 revela tres estrategias bien diferenciadas. Por un lado, el “Modelo Formoseño”, que se despega con un incremento total del 14% acumulado (7% en marzo y 7% en abril). Este esquema garantiza que, para el mes de abril, ningún trabajador de la administración pública —incluidos los jubilados— perciba menos de $1.000.000 de bolsillo.

En la vereda de enfrente, el “Shock Inmediato” de Corrientes se queda en un magro 6% de pago único, una respuesta ágil pero insuficiente frente a la inflación. Por su parte, Chaco profundiza el “Gradualismo Fiscal”, estirando un 5% en cuotas bajo el argumento de la “responsabilidad fiscal” y el equilibrio presupuestario, priorizando las cuentas por sobre el bienestar de las familias.

El Contraste de las Prioridades

La diferencia no es solo porcentual; es ideológica. Formosa aplica la premisa de la Justicia Social al incluir un aumento del 35% en las Asignaciones Familiares. Esta medida protege directamente a los sectores con mayor carga familiar, un eje histórico del peronismo que contrasta con la “Gestión por Resultados” de las provincias vecinas.
Soberanía e Independencia Económica
Uno de los pilares del anuncio formoseño es su financiamiento. Sin recurrir al endeudamiento y respaldado por el superávit provincial, el Estado inyectará más de $140.000 millones al mercado local. Esto no solo blinda el consumo básico de los formoseños, sino que dinamiza toda la economía provincial de forma genuina, ejerciendo una verdadera Independencia Económica.

Mientras otros distritos se perciben condicionados por “herencias recibidas” o deudas previas, Formosa demuestra que, cuando hay voluntad política y superávit administrativo, el salario puede y debe ser el motor de la economía.

El Trabajador no es un Gasto

Finalmente, cabe destacar la visión integral de la seguridad social en Formosa. Al incluir a los jubilados en el mismo esquema de aumento del 14%, se rompe con la fragmentación de otros modelos que solo priorizan sectores activos específicos. En Formosa, siguiendo la línea doctrinaria de 1949, el salario es un derecho que garantiza la dignidad en todas las etapas de la vida.