El secretario de Hacienda, Luis Casco, confirmó que el área de informática detectó intentos de intrusión y que, como medida preventiva, hubo períodos en los que no pudieron habilitar los servidores. Luego se retomó el funcionamiento. El funcionario recordó que ya habían sufrido un intento similar hace cuatro o cinco años.
El secretario de Hacienda de la Municipalidad de Formosa, Luis Casco, reveló que el Municipio sufrió recientemente intentos de intrusión informática y que, ante esa situación, debió restringir temporalmente el acceso a sus servidores como medida preventiva.
“Sí, sufrimos intentos. Esa gente de informática, por suerte, no llegaron a meterse del todo, pero detectaron los intentos de intrusión”, explicó el funcionario durante una entrevista con Radio Uno.
Casco indicó que, como consecuencia de las medidas de resguardo, hubo jornadas en las que los servidores no pudieron habilitarse, lo que impidió que algunos vecinos realizaran consultas y trámites habituales.
El funcionario aclaró que no se trató de un ingreso exitoso confirmado y destacó el trabajo del equipo informático municipal, que mantiene tareas de actualización de los sistemas y capacitación para prevenir este tipo de situaciones.
Además, recordó que el Municipio ya había enfrentado un episodio similar años atrás. “Hace un par de años, no recuerdo bien si fue hace cuatro o cinco años, sufrimos también un intento. Por suerte pudimos bloquearlo, quedó en el intento”, señaló.
Casco advirtió sobre los riesgos que implicaría perder las bases de datos municipales o sufrir un ataque que derive en el robo de información y un pedido de rescate. Según explicó, la pérdida de esos registros podría comprometer años de trabajo administrativo.
Un presupuesto de casi $200.000 millones
Durante la entrevista, el secretario de Hacienda también se refirió al proyecto de presupuesto municipal para el próximo ejercicio, que ingresó al Concejo Deliberante dentro de los plazos legales y ahora deberá ser analizado por las comisiones correspondientes.
Casco estimó que el presupuesto rondará los $200.000 millones , frente a los $152.000 millones del ejercicio anterior, lo que representa un incremento aproximado del 40%.
Sin embargo, aclaró que se trata de una previsión de gastos y recursos, y no de dinero que el Municipio tenga garantizado. En ese sentido, explicó que los ingresos dependen, entre otros factores, de la coparticipación nacional y provincial, además de la recaudación propia.
El funcionario también mencionó la caída de la actividad comercial y el cierre de negocios como factores que repercuten en los ingresos municipales, particularmente en la recaudación de la Tasa de Registro, Inspección e Higiene (TRI).
En cuanto a la distribución de los recursos, indicó que aproximadamente el 65% del presupuesto proyectado se destinaría a salarios y al sostenimiento de servicios básicos, incluidos los trabajos de cooperativas, alquiler de maquinaria y otras prestaciones necesarias para el funcionamiento de la ciudad.
Los $500 millones todavía no fueron transferidos
Por otra parte, Casco confirmó que el Ejecutivo municipal todavía no había recibido los $500 millones cuya transferencia fue autorizada por el Concejo Deliberante.
Según explicó, para disponer de esos fondos es necesario realizar adecuaciones contables e incorporarlos al presupuesto del Ejecutivo, a fin de cumplir con los procedimientos legales y los controles correspondientes.
El funcionario señaló que tenía prevista una reunión para avanzar con ese trámite y estimó que la transferencia podría concretarse en los días siguientes.
Mientras el presupuesto continúa su tratamiento legislativo, el Municipio deberá definir tanto la disponibilidad efectiva de los recursos como su distribución para el próximo ejercicio.



