En cámara lenta, luego de nueve años de destrucción estadística impulsada por el kirchnerismo en el poder, el Indec comienza a salir del apagón estadístico al que ingreso en diciembre pasado, tras el traspaso de mando entre Cristina Kirchner y Mauricio Macri.
En un contexto caracterizado por la suba de precios en el primero trimestre y de despidos en el sector público y el mercado laboral privado, el organismo estadístico informó que hoy publicará los datos de empleo en agosto y de pobreza en septiembre próximos. En tanto, tal como informó el director del instituto, Jorge Todesca, el índice de precios oficial saldrá a la luz el 15 de junio.
De acuerdo al calendario, el 23 de agosto se conocerá el informe sobre mercado de trabajo. El mismo referirá sobre el segundo trimestre de 2016. El dato de pobreza, en tanto, llegará un mes después: el 28 de septiembre. Los datos serán sobre el mismo período. Unos días antes, el 22 de ese mes, se conocerán las canastas alimentarias y básica total, que sirven como parámetros para establecer los límites de la indigencia y la pobreza en la medición por ingresos.


En junio se difundirá el primer IPC de la era Macri. Será sobre el mayo, un mes en el que el Gobierno espera una baja de la inflación. Será un índice de la ciudad y el conurbano bonaerense (por lo que tomará el 44% del gasto en el país) y su informe contendrá un indicador de la “inflación subyacente”, que elimina distorsiones de precios estacionales y regulados.
Dentro de las críticas que ya pesan sobre el que será el nuevo índice de precios, está que no contará a fines de año con un cálculo de doce meses, por lo que los actores deberán tomar .como referencia los ya recomendados IPC CABA y San Luis.



