Cuidado de la Salud Bucal

La salud también pasa por la salud bucal y ésta es más importante de lo que uno suele advertir. 

Hablamos con el Dr. Rolando Javier Silvestri al respecto, para que nos ilumine con algunas apreciaciones profesionales. 

A propósito de que el 3 de octubre se celebró el “Día del Odontólogo”, decidimos repasar junto a él algunas cuestiones primordiales respecto del cuidado de la salud bucal. 

¿Cuáles son los cuidados básicos que debemos tener para una higiene bucal saludable?

Los cuidados básicos son: el cepillado diurno y nocturno y después de cada comida. Haciendo hincapié en que el cepillado debería ser controlado, sin fuerza, con un cepillo no muy duro, porque con el afán de hacer que los dientes “queden muy limpios” a veces usamos cepillos muy duros y ello produce otras alteraciones. Siendo el remedio peor que la enfermedad de esa manera. Entonces se pregona que el cepillado sea más prolongado, con un cepillo de cerdas suaves, para no alterar otras estructuras, porque en muchos casos se producen desgastes, irritaciones gingivales y eso trae como consecuencia que el paciente deje de cepillarse o a tomar como doloroso el momento del cepillado. Después tenemos el uso del hilo dental, o palillos que vienen especiales, ahora hay un montón de elementos novedosos para mantenerlos limpios. 

¿Existe alguna clave para saber si el dentista que me está atendiendo es bueno?

Todos somos buenos. Porque todos para recibirnos pasamos por lo mismo. No hay un colega que no se haya capacitado lo suficiente como para no saber. La cuestión está por ahí en la capacidad de expresarse, de comunicarse mejor con un paciente, eso ya depende del carácter de cada uno o de la situación. Hay colegas que son excelentes pero son muy callados, les cuesta un poco comunicar lo que el paciente necesita. De hecho, por ahí las mujeres son más expresivas en ese sentido, comunican más lo que refiere a prevención por ejemplo. La mayoría de las especialistas en odontopediatria son mujeres, creo que es porque saben comunicarse muy bien con los chicos, lo cual da sus frutos porque los papas se sienten más contenidos, por la conexión de la odontóloga con el niño. 

Pero en general creo que todos estamos muy bien capacitados, algunos mas que otros. En nuestra profesión, como en todas siempre hay uno que sabe más y uno que quizás sabe un poco menos, o lo mismo que uno. 

¿Cada cuánto debemos visitar al dentista?

Siempre se ha dicho cada seis (6) meses, o cada ocho (8), hoy en día personalmente cito a los pacientes cada cuatro (4) meses, el tema pasa por los consumos. Tenes gente que consume mucha gaseosa por las noches, olvida el cepillado nocturno y aparecen caries muy rápidamente. En personas por ahí muy jóvenes, entonces de una visita anual a la otra se haca muy largo y una carie muy chiquita, que hubiera sido muy fácil de eliminar y curar se complica en tres (3) o cuatro (4) meses. O sucede que al paciente le sangró una vez la encía y ya por temor deja de hacer el cepillado como corresponde y eso ya genera gingivitis y se abre un círculo vicioso que empeora cada vez, que puede ir complicando cada vez más el cuadro. Viéndolo cada cuatro (4) meses puedo frenar o eliminar o tratar a tiempo y controlar mejor la situación. 

Prevenir para evitar males mayores. Como en todo.