CUBA. Cientos de miles despidieron a Fidel Castro

La muchedumbre rompió su silencio para repetir "Fidel" al unísono con la declamadora. "Eso me trae muchos recuerdos", confesó Arnaldo Menéndez, de 67 años de edad.

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Cientos de miles de cubanos agitando banderas despidieron a Fidel Castro en la Plaza de la Revolución en una noche fresca en la que escucharon en silencio los elogios al líder de numerosas personalidades invitadas.

 

El acto en la Plaza habanera en la que “el Comandante en Jefe” expuso sus más cruciales discursos desde que ganó la guerra contra el régimen de Fulgencio Batista en 1959, comenzó con una poesía. “Y esto que las hieles se volvieran miel, se llama… ¡Fidel! Y esto que la ortiga se hiciera clavel, se llama…¡Fidel!” “Y esto, esto que la sombra se volviera luz, esto tiene un nombre, solo tiene un nombre…¡Fidel Castro Ruz!” terminó una declamadora el poema, haciendo llorar a participantes.

 

La muchedumbre rompió su silencio para repetir “Fidel” al unísono con la declamadora. “Eso me trae muchos recuerdos”, confesó Arnaldo Menéndez, de 67 años de edad. “Recuerdo cuando alguien declamaba esa poesía en cualquier acto a principios de la revolución. Yo era un niño y resultaba muy emocionante”, dijo.

 

Maritza, un ama de casa de 37 años de edad, con lágrimas en los ojos, explicó que su abuela le leía la misma poesía “para que me pudiera dormir por las noches”. “Ella me decía que el abuelo tuvo un trabajo fijo solo cuando ganó Fidel” Este homenaje póstumo en la mas famosa Plaza de Cuba, donde se pueden reunir más de un millón de personas, se desarrolló pocas horas antes que mañana a las 0700 AM las cenizas del líder cubano sean llevadas por carretera por una caravana de vehículos a Santiago de Cuba, 900 kilómetros al este de esta ciudad, para sepultarlo en el cementerio histórico de Santa Ifigenia, en Santiago de Cuba. A su paso la población a lo largo del país la verá pasar.

 

Una parte de la multitud en el homenaje estaba sentada en sillas frente a la tribuna, con la gigantesca estatua del prócer José Martí detrás. La mayoría de asistentes permanecía de pie detrás,enarbolando banderas cubanas y latinoamericanas, pero en silencio roto solo para aplaudir o por consignas.

 

El presidente cubano Raúl Castro, saludó a cada uno de los Jefes de gobierno y representantes de naciones que participaron.