

En marzo de 2009, con trabajos de movimiento de suelo en la avenida Ingeniero Mañanes, se inició en General San Martín la esperada obra de pavimentación de la ruta 7.
En forma paralela en la misma vía de comunicación se realizaban trabajos de control de las correspondientes trazas. Máquinas de gran porte, técnicos y obreros de la empresa Biancalani adjudicataria de la obra comenzaron a movilizarse haciendo realidad más de cinco décadas de luchas, sueños, anhelos y gestiones de un amplio segmento geográfico del norte argentino.
Así comenzó la obra más importante en 50 años para la región que tiene como epicentro a General San Martín. La descarga del primer camión de hormigón fue en noviembre del 2010. Los trabajos dejaron de tener continuidad hasta que estuvieron paralizados por ocho meses. El reinicio estuvo a cargo de otra empresa, esta vez una de Lázaro Baez. Han transcurrido siete años y la obra no concluye.


