“Lo que vimos hasta ahora, desde que asumió el Gobierno de Mauricio Macri, fue una convicción de que cualquier proyecto económico que viniera tenía que tener como respaldo el endeudamiento externo”, inició diciendo. “Esto lo dijeron ellos y a eso se avocaron en los últimos 18 meses”, añadió.
Según el periodista, desde el gobierno “primero se tomaron medidas amigables con el mercado, después acordó con los Fondos Buitres en abril del año pasado y a partir de ese momento emprendió el proceso de endeudamiento más acelerado para cualquier país emergente del mundo”.
ENDEUDAMIENTO
“Hizo emisiones de deuda en pesos, dólares, euros, francos suizos y a partir del lunes sumó un nuevo bono a cien años. Con esto se inserta en una lógica de endeudamiento que no consigue reactivar la economía”, especificó Lukin.
“Este bono no fue buscado cómo ni a quien colocarlo, sino que vinieron los bancos extranjeros interesados y el gobierno aceptó. Generalmente estos bonos a tan largo plazo son comprados por los fondos de pensión o quienes financian jubilaciones privadas. Además, tiene una tasa de interés altísimo”, argumentó a la AM990.
Remarcó también que la medida “no garantiza la expansión de la actividad productiva sino que, como muestra la historia argentina, aumenta la vulnerabilidad de la economía y la exposición del país a nivel mundial”.
HERENCIA
Por otra parte, el economista argumentó que estas maniobras son posible debido a la “herencia del kirchnerismo”. “No es la pesada herencia de la que hablan, sino del nivel de desendeudamiento que dejó el gobierno kirchnerista”, lamentó.
“El bono se deberá pagar anualmente, un monto total de 196 millones de dólares que se depositará sistemáticamente hasta 2117”, afirmó a la AM990.



