Biopsia líquida, la nueva revolución para luchar contra el cáncer

Un análisis del ADN en sangre permite conocer el alcance en tiempo real de un tumor y adelantar el tratamiento preciso para cada estadio de su desarrollo. Todo esto sin tener que realizar la biopsia invasiva convencional sobre el tejido del órgano afectado.

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Uno de los avances más prometedores en la oncología, y que ya constituye una realidad, es el de las biopsias líquidas: tecnologías ultra sensibles que permiten hallar células cancerígenas y partículas de ADN del tumor en el torrente sanguíneo a través de una sencilla extracción de sangre.
De esta manera, no es necesario someter al paciente con cáncer a una biopsia tradicional, generalmente en base a técnicas incómodas o invasivas como una punción, una cirugía o una endoscopía. Conocer en detalle las características del tumor es fundamental para que el médico tome las mejores decisiones terapéuticas para el paciente.
La doctora Isabel Werneck da Cunha, jefa del departamento de Patología Molecular Aplicada y de Diagnóstico Oncológico en el Centro de Cáncer A. C. Camargo, ubicado en Sao Paulo (Brasil), participó del seminario Roche Press Day en Buenos Aires la seman última y explicó a Infobae los los beneficios de este tipo de procedimiento alternativo a las biopsias quirúrgicas, que permite a los médicos descubrir una variedad de información sobre un tumor a través de la detección de fragmentos de ADN de células tumorales presentes en la sangre.
“La biopsia líquida es la nueva herramienta con que cuentan los médicos para ver la progresión de un cáncer con solo extraer cinco mililitros de sangre. Los tumores liberan un ADN a la sangre. Si hay un ADN alterado puedo detectarlo a través del examen de sangre”, precisó Wernek.
La médica, que habló en la ponencia “El rol de la biopsia líquida en la era de la medicina personalizada”, explicó que con “la biopsia líquida tenemos más informaciones moleculares; puedo saber más sobre las alteraciones”.
Según informes médicos, “existe la posibilidad de que las biopsias líquidas detecten la progresión de la enfermedad o la resistencia al tratamiento” mucho antes de detectar síntomas clínicos o que aparezca en los escáneres.
Esta tecnología se ha empleado en el tratamiento del cáncer de pulmón, de mama y de próstata, pero se espera que en breve se haga extensiva al resto de los tratamientos oncológicos.