Irán superará en diez días el límite de reservas de uranio de bajo enriquecimiento permitidas por el acuerdo sobre la cuestión nuclear de 2015, refirió el vocero de la Agencia Iraní para la Energía Atómica, Behrouz Kamalvandi, durante una visita de periodistas locales al reactor de agua pesada de Arak, emitida en directo por la televisión de Estado.
Tras el ultimátum del presidente Hassan Rohani a los demás socios del acuerdo el pasado mayo, a un año del retiro unilateral de Estados Unidos, Teherán ya había referido que cuadruplicó su producción de uranio de bajo enriquecimiento (no más del 3,67%) usado como combustible para los reactores nucleares.
Un aumento de las reservas de uranio y de agua pesada había sido certificado también por el último informe de la Agencia Internacional para la Energía Atómica (AIEA) de fines de mayo, que confirmaba sin embargo su permanencia en los límites fijados por el Plan de Acción Global Conjunto (JCPOA), es decir 202,8 kilos de uranio y 130 toneladas de agua pesada.
Según el vocero de la agencia iraní, el aumento de las reservas de uranio responderá “a las necesidades de la nación”.
Kamalvandi sostuvo que Irán necesita uranio enriquecido al 5% para su central nuclear de Bushehr, y hasta 20% para un reactor en Teherán con fines de investigación científica.
Mientras el Kremlin consideró que Irán es el país más controlado por la AIEA y está respetando las obligaciones del JCPOA, Gran Bretaña se dijo dispuesta a examinar “todas las opciones” si Irán abandona los compromisos del acuerdo nuclear.
“La Unión Europea -dijo entretanto el presidente Rohani- tiene un tiempo limitado para cumplir sus obligaciones en el marco del acuerdo sobre la cuestión nuclear, y es mejor que asuma su responsabilidad en el poco tiempo que queda, en caso contrario el acuerdo se caerá”.
“La situación actual es muy crítica y Francia y los demás signatarios del acuerdo tienen posibilidades muy limitadas de desempeñar un papel histórico para salvar el acuerdo. Imponer sanciones sobre bienes como medicamentos y comida es inhumano y muestra que la guerra económica de Estados Unidos está contra cada uno de los iraníes”, agregó Rohani.



