Vélez festejó contra Atlético Tucumán, sigue de racha y sube en las posiciones

Vélez logró su tercera victoria consecutiva, llegó a 10 puntos y quedó a cuatro del líder Boca. Nada mal para el inicio del torneo. Pero el equipo de Heinze no es una máquina. Y en los últimos tres partidos mostró tres caras para quedarse con los tres puntos. Frente a Newell’s jugó bien y lo superó físicamente; ante Estudiantes, pegó de entrada y después defendió 1-0 con una versión desconocida, este lunes frente Atlético Tucumán se mostró como un equipo más armado, más táctico, pero comprometió el triunfo hasta el último minuto. El Decano no levanta cabeza, especialmente de visitante, donde sufrió la octava derrota seguida. En la próxima fecha Vélez visitará a River en el Monumental, deberá jugar contra la historia y el presente del equipo de Gallardo, será una buena medida para evaluar el nivel y el potencial del equipo de Heinze.

Gabriel Heinze sorprendió ubicando a Gastón Giménez como segundo marcador central, dejando al peruano Luis Abram en el banco. En la semana previa había dado indicios de que podían jugar juntos Fernando Gago y el Tonga, pero claro, no los dos en el medio. Entonces, prefirió la salida desde abajo, prolija y segura de Giménez que el pragmatismo de Abram. Sin embargo, el ex Estudiantes falló demasiadas veces y puso en peligro el arco de Lucas Hoyos. Aunque no fue el único. Si algo hizo bien el Decano fue presionar la salida, ahogar los circuitos de juego del local. Y lo consiguió durante gran parte de la primera etapa. Sin embargo, sigue siendo un equipo tibio, sin definición, que desperdició las ventajas que dio Vélez cada vez que falló en la salida. El Ruso Zielinski todavía no le encontró la vuelta a tanto recambio en la temporada.

Recién después de los quince minutos el equipo de Heinze logró poner en práctica las lecciones aprendidas en los entrenamientos. Entonces, cuando superó la presión visitante, rompió el medio y llegó con el verticalismo que le imprime el DT, llegó el gol. Centro de Robertone desde la izquierda, Maxi Romero cabeceó hacia adentro y Janson, de cabeza, marcó el 1-0.

El gol parecía abrir el partido, con Atlético obligado a buscar el empate y Vélez motivado para aumentar. Fue un espejismo. El equipo tucumano siguió presionado y otra vez el local se quedó sin circuito de juego. Demasiado traslado de pelota en la última línea, pocos cambios de frente y escasa profundidad. Tampoco es que no llegó nunca más al área de Alejandro Sánchez, pero la jugada más peligrosa fue un tiro libre de Robertone que se fue cerquita el palo. Sobre el final, Atlético estuvo cerca del empate, especialmente tras una desinteligencia de Giménez y Hoyos, que terminó salvando Gago con esfuerzo.

En la parte final se combinaron dos factores: Atlético no pudo sostener la presión inicial y Vélez trasladó menos la pelota y fue más vertical. Cada vez que Bouzat por derecha o Janson por izquierda aceleraban, la sensación era que el segundo gol maduraba. Pero fueron apenas 20 minutos. Después Atlético se adelantó unos metros, emparejó el juego y hasta pudo igualar, tras una mala salida de Hoyos que terminó con un remate desviado por arriba del travesaño de Lotti. Era un partido que Vélez necesitaba ganar y lo consiguió. Pero todavía está en deuda con sostener un juego equilibrado durante los 90 minutos.