VATICANO. La mitad de sacerdotes son homosexuales

Héctor “Tito” Rivera, el denunciado sacerdote de haber violado a un feligrés en la catedral Metropolitana, afirmó que “en la Iglesia se da un ambiente favorable para prácticas homosexuales”.

 

“Había una suerte de consenso en que algunas maneras de relacionarse son naturales, vivir en comunidad entre hombres y una suerte de desprecio por la mujer”, declaró en el programa “Mentiras Verdaderas”, del canal La Red.

 

“Me atrevería a decir que el 50% de los sacerdotes chilenos son homosexuales”, calculó el religioso suspendido por 14 años de oficial el ministerio sacerdotal.

 

El cura negó las acusaciones de un hombre que reveló que hace casi cuatro años fue a la Catedral a pedir ayuda para comprar a un medicamento a su hijo y que el sacerdote lo subió al segundo piso donde lo drogó y lo violó. Rivera afirmó que a Daniel Rojas “nunca lo había visto antes” y que “iba a pedir ayuda a la Catedral, y ahí lo conocí y lo ayudé porque me pareció que había que ayudarlo”.

 

Sobre la denuncia, comentó que “lo que me impacta es la manera morbosa y grosera en que se relatan los supuestos hechos. Esta historia es inventada, un montaje, con el fin de sacar dinero”.

 

Según su versión, “él me pidió 5 mil pesos (7,5 dólares), yo no se lo quería dar al frente de la gente que estaba trabajando en el patio, él me pidió el baño. Lo hice subir y lo llevé a la pieza que yo ocupaba para descansar. El usó el baño, tomó los 5 mil pesos y bajamos. La historia que él relata, para mi es una historia de ilusión. El inventa esto, con morbosidad”.

 

Reconoció que “sí sostuve relaciones homosexuales, pero nunca forcé a nadie a hacerlo” aunque “no me reconozco homosexual”.

 

De su actual vida relató que “uno en este tipo de situaciones, cae como un leproso. Todos arrancan. La caridad queda en el discurso, pero al momento de la verdad, sólo la familia es la que se mantiene”.

 

Añadió que “la iglesia está en una crisis moral, hay una forma impropia de llevar la vida”, pero que “no hay que descabezar, hay que educar a las futuras generaciones” y rechazó “de manera tajante las acusaciones de haber sostenido relaciones sexuales con menores de edad”.

 

Admitió que después de haber sido ordenado sacerdote tuvo relaciones con una mujer y explicó haber quebrantado el celibato comparándolo con que “esto es como el matrimonio, uno promete y al andar en el camino cae”.

 

El cura aseveró que decidió hablar porque “han sido muy lapidarios conmigo y han tomado posturas que no son verdaderas, incluso diciendo que soy un depredador sexual y un ladrón”.

 

Por último, confirmó que envió una carta al cardenal Ezzati en donde pidió ser reducido al estado laical. Hoy, Ezzati aludió a la entrevista del cura Tito Rivera, durante una eucaristía en la Catedral Metropolitana.