VATICANO. Absurda elección armamentista en lugar de granos

Los obispos italianos consideran absurdo que el gobierno insista en entregar armas a Ucrania, mientras que el papa Francisco sostiene que un mundo sin armas nucleares es necesario y posible. La opción de invertir en armas es absurda porque la falta de producción de trigo “hace pasar hambre a la gente y la mantiene bajo control”.

Los obispos italianos no entran en la polémica política de estos días, pero han lanzado un llamamiento, con motivo de la presentación del día nacional de Acción de Gracias, para recuperar el “sueño de Isaías de convertir espadas en arados”.

Y el tema de la paz también volvió en las palabras del Papa Francisco en un mensaje enviado a la reunión de los Estados parte del Tratado sobre la Proscripción de las Armas Nucleares: “poner en silencio todas las armas y eliminar las causas de los conflictos a través de un recurso implacable a las negociaciones”.

Partiendo del tema de la agricultura, “que asegura la producción de bienes primarios y es fuente de grandes valores”, los obispos dijeron que aprecian “hoy más que nunca esta actividad productiva en un tiempo marcado por la guerra, porque la falta de producción de trigo mata de hambre a los pueblos y los mantiene bajo control. Las decisiones absurdas de invertir en armas en lugar de agricultura hacen realidad el sueño de Isaías de transformar espadas en arados, lanzas en guadañas”.

Dedicado en particular a la cuestión nuclear, el mensaje del Papa, leído por Monseñor Paul Richard Gallagher, secretario vaticano para las Relaciones con los Estados, recuerda que la “Santa Sede no tiene dudas de que un mundo libre de armas nucleares es a la vez necesario y posible. En un sistema de seguridad colectiva no hay lugar para las armas nucleares y otras armas de destrucción masiva”.

Así escribió el Papa en un mensaje enviado a la reunión de los Estados parte del Tratado sobre la prohibición de las armas nucleares”.

“Las armas nucleares son una responsabilidad costosa y peligrosa. Representan un ‘multiplicador de riesgo’ que solo proporciona la ilusión de algún tipo de ‘paz’. Aquí, deseo reafirmar que el uso de las armas nucleares, así como su mera posesión, es inmoral”, añadió Francisco.

El Papa alentó a los representantes de los estados, organizaciones internacionales y de la sociedad civil, para “continuar por el camino que ha elegido para promover una cultura de la vida e de la paz basada en la dignidad del hombre como persona y en la conciencia de que todos somos hermanos y hermanas”.

Un gesto concreto de solidaridad con los ucranianos vendrá de Monseñor Francesco Savino, vicepresidente de la CEI, participará en la “Caravana de la Paz” en Odesa del 26 al 29 de junio.

“Dentro de las paradójicas contradicciones de esta guerra, no podemos sino ponernos del lado de todas las víctimas, presenciando la no violencia activa que es lo opuesto a la indiferencia. Contra la violencia, la opresión, la guerra, sentimos la necesidad de ser una interposición de la paz en los lugares de conflicto. Sin ningún tipo de explotación -concluyó- queremos testimoniar que la paz es posible. De la guerra, de toda guerra salimos todos derrotados. La guerra nunca es una solución”.