Unión Europea abre los pagos de gas sin violar sanciones

A pocos días de los nuevos vencimientos para los pagos de gas a Moscú, la Unión Europea (UE) abre la posibilidad de que las empresas europeas procedan según las peticiones del Kremlin sin violar las sanciones.

La prohibición de pagar en rublos se mantiene. Pero las empresas, una vez depositada la suma en euros o dólares, mediante declaración pública, podrán dar por respetadas sus obligaciones contractuales con Moscú. A ese punto, la conversión a rublos es un paso que solo afectará a Rusia. Y a la que Bruselas se considera ajena.

El rompecabezas, que no es fácil de resolver, nació el pasado 31 de marzo, cuando el Kremlin aprobó un decreto que obligaba a las empresas europeas a abrir dos cuentas para comprar gas: una en euros y otra en rublos. Decretando el cumplimiento de los convenios sólo una vez convertido el pago a moneda nacional.

La ordenanza, sin embargo, no especificó el momento del cambio de moneda e involucró directamente al Banco Central Ruso, afectado por las sanciones occidentales.

Todos los elementos que, según los expertos de la UE, resultaron en una elusión de medidas restrictivas. Bruselas, por lo tanto, puso la pluma en el papel para que los desembolsos pudieran hacerse exclusivamente en euros o dólares, sin referirse nunca a rublos. Un enfoque que no fue suficiente para varios Estados miembros: muchos, incluida Italia, pidieron una mayor claridad.

La primera apertura se produjo el fin de semana pasado directamente de Gazprom que, en una carta enviada a los clientes, aseguró que los pagos se pueden completar en euros y declaró que el Banco Central de Rusia no estaba involucrado en el cambio de moneda, excluyendo así un papel directo del Banco Central. Instituto en el punto de mira de las sanciones.

Un compromiso que Bruselas aprovechó. El viernes por la noche, en el edificio Berlaymont, la directora general de la DG Energía de la Comisión Europea, Ditte Juul-Joergense, convocó a los representantes de los países de la UE para ilustrar la actualización de las directrices publicadas el 21 de abril.

La estrategia de salida en realidad toma la forma de una declaración que las empresas europeas, previo pago en euros, están obligadas a publicar y que agota sus obligaciones hacia Moscú.

Una vez más, sin embargo, el ejecutivo de la UE no aclaró si las empresas también pueden abrir la segunda cuenta en rublos en GazpromBank. Una zona gris evidenciada además por el primer ministro italiano, Mario Draghi, quien el pasado jueves en Washington indicó que no existe una prohibición oficial de la UE de pagar en rublos y que muchos, incluido Berlín, ya lo habían hecho.

 La controversia, sin embargo, divide a los Veintisiete. Italia, Alemania, Francia y Hungría tienen la intención de continuar por este camino, también porque, precisan fuentes diplomáticas europeas, GazpromBank no se encuentra entre las instituciones sancionadas por la UE.

Pero hay quienes -como Polonia, los países bálticos y los Países Bajos- se oponen a la discrecionalidad y exigen normas más estrictas, apelando a las reiteradas y claras declaraciones de la presidenta de la Comisión de la UE, Ursula von der Leyen: “Pagar en rublos viola las sanciones”.

El tema volverá a la mesa de los embajadores europeos el miércoles. Mientras tanto, hay que resolver el nudo del embargo petrolero ruso: mañana lunes se reunirán en Bruselas los ministros de Exteriores, pero el acuerdo está en manos de las capitales. Y todos los ojos están puestos en Budapest.