Una galaxia condenada a desaparecer

Unas observaciones astronómicas han permitido captar detalles de un drama cósmico a gran escala: una galaxia afrontando su inminente caída hacia el corazón del cúmulo de Fornax, atrapada por la intensa gravedad de esta aglomeración de galaxias.

El Cúmulo de Fornax (el Horno) —que se encuentra en la constelación del mismo nombre— es una agrupación de galaxias situada apenas a 60 millones de años-luz de la Tierra. Esto significa que se ve muy grande en el cielo nocturno, extendiéndose a través de un área 100 veces más grande que la ocupada por la Luna llena. Con cientos de galaxias miembros, el Cúmulo de Fornax es el segundo cúmulo galáctico más poblado (después del Cúmulo de Virgo) en un radio de 100 millones de años-luz alrededor de nosotros.

En el Cúmulo de Fornax destacan las galaxias NGC 1399 y NGC 1404. Estas se atraen mutuamente por efecto de la fuerza de gravedad y la interacción extrae gas desde NGC 1404, una galaxia elíptica más pequeña.

NGC 1427A, una galaxia irregular y pequeña, parecida a la Gran Nube de Magallanes, está cayendo hacia el corazón del cúmulo galáctico a una velocidad de 2,2 millones de kilómetros por hora. Esta precipitada carrera hacia la destrucción culminará con la ruptura irremediable de la galaxia, que será desgarrada por la interacción gravitacional de las otras galaxias.

La observación se ha realizado con la Cámara de Energía Oscura (DECam) de 570 megapíxeles, uno de los generadores de imágenes de campo amplio de mayor rendimiento del mundo, como parte de un estudio sobre la energía oscura. Financiada por el Departamento de Energía de los Estados Unidos (DOE) y construida y probada en el Fermilab del DOE, DECam fue manejada por el DOE y la Fundación Nacional de Ciencia (NSF) del mismo país entre 2013 y 2019. Entre la multitud de sus logros, las observaciones con DECam han ayudado a los astrónomos a descubrir en el Cúmulo de Fornax cerca de 300 galaxias enanas de las que se desconocía su existencia.

Actualmente la DECam se utiliza en distintos programas que cubren una amplia gama de investigaciones científicas.

Al igual que otros instrumentos similares, DECam captura imágenes de grandes áreas del cielo nocturno, permitiendo a los astrónomos comprender las estructuras del universo a grandes escalas. Este tipo de estudios también ayudan a identificar objetos astronómicos intrigantes, a los que vale la pena hacer observaciones de seguimiento. Los telescopios más poderosos de la Tierra solo pueden estudiar una pequeña porción del cielo nocturno en un momento determinado, por lo que los astrónomos suelen utilizar estos estudios para encontrar objetos que sean lo suficientemente interesantes como para observarlos en detalle. (Fuente: NOIRLab / NSF)