Un emprendedor de Formosa ofreció pagar pasajes para que 25 mil “expatriados” vuelvan a la provincia a votar en contra de Insfrán

    “En los últimos 30 años muchas cosas cambiaron en mi vida, pero hay algo que no cambió: Gildo Insfrán sigue siendo gobernador de Formosa”. Francisco Paoltroni es un emprendedor y productor agropecuario que decidió dar el salto a la política harto de la falta de renovación en el gobierno provincial.

    Para estas elecciones decidió implementar una idea nunca antes escuchada: ofrecer ayuda financiera a todos los formoseños que no tengan recursos para volver a la provincia para las elecciones de noviembre. Según un estudio que encargó, hay cerca de 25 mil coterráneos que se fueron en busca de trabajo pero todavía tienen domicilio en la provincia. Y cree que todos votarían a la oposición.

    El Frente de Todos se impuso en las PASO, pero con muchos menos votos de los esperados. Además, si la oposición hubiera ido junta, habría ganado. Por eso, la oportunidad histórica de derrotar al gobernador que parecía imbatible está al alcance de la mano. “Hubo un quiebre en la sociedad”, se entusiasma Paoltroni.

    En ese contexto, el empresario montó un call center para “expatriados”. Apunta a sumar la mayor cantidad de votos posibles para la oposición. Cubrirá todos los costos -millonarios- de su bolsillo; y será el primer paso hacia un objetivo más ambicioso: lanzar su propio partido político para ser electo gobernador en 2013.

    -¿Qué lectura hace de los resultados de las PASO en Formosa? La lista del gobernador Gildo Insfrán ganó pero por un margen menor al esperado.

    -Si se suman todos los votos de la oposición, se le ganó al oficialismo por unos 7 mil votos. Con la particularidad de que participó 7% menos del padrón, en relación al promedio histórico. Es un fenómeno que se dio en todas las provincias por la pandemia. Pero sí hay un quiebre en la sociedad, porque se la lastimó mucho este último tiempo, con el cierre, con la persecución, con todas las cosas que son de público conocimiento. Hay un quiebre con la sociedad en sus emociones, en su vida diaria, en lo afectivo. Formosa tiene un sistema que ha estado expulsando gente durante los últimos 30 años. Un estudio que encargué a una consultora reveló que se fueron 120 mil formoseños buscando trabajo y progreso para sus familias.

    -¿Cómo se explica el fenómeno Insfrán en Formosa?

    -Es porque la gente está en la trampa de la pobreza, y no puede salir. Yo digo que es un accidente de la democracia. Habría que eliminar todas las reelecciones, pero hasta del presidente de una cancha de bochas. No podemos tener reelecciones indefinidas de nada, ni diputados, ni senadores, y mucho menos del Ejecutivo.

    -¿Lo ideal sería una reelección o directamente ninguna?

    -Una reelección, como en la mayor parte del mundo desarrollado. Para todos, diputados, concejales, gremios, clubes. No son sanos para la democracia estos planteos. Y en Formosa se vive en la trampa de la pobreza. La provincia tiene un altísimo potencial en materia productiva. Hasta hoy nos estamos perdiendo 15 años de desarrollo, por el advenimiento de las tecnologías para producir, un fenómeno que se ha dado a lo largo y ancho del país. Con la particularidad de que en Formosa la mitad de su territorio es fiscal, entonces no puede avanzar la inversión privada, porque no hay garantías jurídicas. Entonces si viene un inversor con una inversión de USD 5 millones pero no hay títulos de propiedad. Entonces siempre dependés del favor de un funcionario para ver si te deja comprar o no. En esos escenarios la inversión no puede progresar.


    -El oficialismo de Insfrán ganó pero sacó menos de lo esperado, ¿a qué lo atribuye?

    -Es una mezcla, pero sobre todo recalco el despertar del pueblo formoseño. Esto ocurre gracias a la cobertura de 4G y a que la gente en la pandemia empezó a viajar a través de la redes sociales, empezó a ver otras cosas, otras realidades, y se empezó a despertar. Vio que lo que ocurría en Formosa no ocurría en ningún otro lugar del país. Se encuentra con realidades como que un tractorista en Formosa tiene un sueldo básico de $20 mil y en un campo en otro lado es de $60 mil. Esas realidades hoy quedan expuestas producto de la tecnología, de las redes y del acceso a la información, que es algo muy nuevo en Formosa. Estamos hablando de cuatro, cinco o seis años que tenemos 4G en la mayoría de los pueblos del interior.

    -¿Cuál ha sido su relación con la política hasta ahora?

    -Nunca participé dentro de ningún partido ni de ningún gremio. Sentí la necesidad de hacer algo, de cambiar las cosas. Estoy convencido de que si no nos metemos este cambio nunca se va a dar. Por eso considero que hay que formar un partido nuevo con gente que nunca haya estado en la política. Es la única forma de no deberle favores a nadie y salir de esta trampa histórica de ser peronista o radical. Con gente nueva y poniéndonos de acuerdo con las bases elementales, que son libertad, trabajo y progreso, podemos lograr los cambios.

    -¿Cómo definiría ideológicamente a este nuevo partido que quiere fundar?

    -Sería levantar estas tres banderas: libertad, trabajo y progreso. Lo vamos a lograr cambiando leyes. Lo primero sería eliminar la reelección indefinida, eliminar la Ley de Lemas, terminar con los atropellos a los ciudadanos, que los funcionarios públicos sean de carrera, no elegidos a dedo o por privilegios de la política. El trabajo lo vamos a generar con inversión privada, sentando las bases para que vengan empresas a la provincia. En Formosa la mitad del territorio es fiscal, eso no puede ocurrir en el 2021. Eso es producto de un plan que no quiere el desarrollo. Si querés desarrollo lo primero que hacés es generar los títulos de propiedad, para que venga la inversión y se genere trabajo. De esa forma vas a sacar a la gente de la pobreza. No lo hacen porque el plan es tenerlos pobres.

    -¿Por qué las ganas de participar en política se despertaron ahora?

    • Creo que es el momento del pueblo, la sociedad está tomando nota, está receptiva de todos estos cambios, y porque es totalmente posible. Formosa tiene 1.700.000 cabezas de ganado y tiene un potencial de 5.000.000. Es muy triste ver pobreza cuando tenemos todo ese potencial. Entonces llega un punto que decís: “Yo tengo que hacer algo para cambiar esto”. Si no, no vamos a cortar nunca este maleficio y en 10 años los que se van a ir van a ser mis hijos. Es un círculo vicioso que nunca termina. Ese fue el nacimiento de esta idea. Creo que me toca a mí, soy uno del pueblo, que trabajó siempre, tengo ideas, y de forma privada vengo generando trabajo.

    -¿Por qué no buscar una candidatura dentro de la oposición, que ya tiene una estructura armada?

    • Porque te metés dentro de la trampa. Formosa es muy peronista y si te pusiste del lado de los radicales ya hay un gran sector que está divorciado históricamente. Esa es la trampa que hay que romper. Yo soy apartidario, no me identifico con las bases de ninguno de los dos partidos. Pero sí me identifico con los valores que tenemos la mayoría de los argentinos. La esencia de los argentinos es que somos gente honesta y trabajadora. Y no te representa ningún partido político, porque es una minoría que vive de sus privilegios y no es la esencia del pueblo.

    -Gabriela Neme bajó su candidatura y la oposición, con una única lista, tiene chances de ganar en noviembre. ¿Cómo imagina los próximos dos años si pierde el oficialismo provincial?

    -Yo creo que ya se dio el principio del fin de este feudo. Hay un quiebre en la sociedad y si Carbajal y Neme llegan a meter 8 diputados provinciales le sacan los dos tercios automáticos de la Cámara. La propuesta es que para 2023 con esta nueva fuerza que vamos a fundar podamos meter otros 8 diputados, y juntos votar las leyes que Formosa necesita.

    -Para estas elecciones propuso financiar la repatriación de todos los formoseños que se fueron en busca de trabajo a otro lugar. ¿Por qué se le ocurrió esta idea?

    -Porque ahí está el pueblo trabajador que se tuvo que ir y que más padeció las políticas de Gildo Insfrán. Es la gente que no entró dentro de lo que le proponía el sistema: empleo público o planes. Esa gente se fue buscando un mejor futuro y a su vez conoce otras realidades, otros medios de vida, otras experiencias, la libertad sobre todo. En Formosa los empleados públicos son rehenes hasta de opinar por miedo a perder sus trabajos. Y hay que entenderlos porque 30 años le dan la razón. El que se levantó se tuvo que ir. El que se quiso imponer o se mostró contrario al poder se tuvo que ir, es nefasto.

    -¿Cuánta gente calculan que puede llegar a volver?

    -Al conocer tanto a los formoseños, hace 13 años que vivo con ellos, veo que todas las familias están separadas, todos tienen un familiar o un amigo que se fue de Formosa por esta realidad. Se fueron 120 mil en los últimos 30 años. Unos 45 mil todavía votan en Formosa, tienen domicilio en la provincia. De esos, hay 25 mil que no tendrían recursos para volver si quisieran.

    -El que quiere regresar se tiene que contactar…

    -Exacto. Nosotros lo ayudamos, hay un call center. Lo atienden, les pasa la ubicación, la mesa donde vota, para evitar trampitas. De hecho ya hemos estado repatriando a algunos que se anticiparon un poco a la fecha, pero era viaje de vuelta solamente. Ya está en marcha. Es un aporte a una mejor democracia que esas personas se puedan manifestar a través del voto.

    -¿Los pasajes los va a pagar usted de su bolsillo?

    -Es una decisión personal y lo voy a financiar con los activos y resultados de mi empresa. Creo que por algo había que empezar, se me ocurrió esta idea, es bastante innovadora, pero ahí está el núcleo de gente que contrarresta todo lo otro.

    -Cuando lance su partido, ¿cuáles serían las principales diferencias con Juntos?

    -Vamos a ir con una construcción propia, pueblo por pueblo, tengo un motorhome para recorrer toda la provincia, para ir haciendo el armado. Yo el interior lo conozco completo en profundidad por mi rubro de productor agropecuario y consignatario de hacienda. Tengo amigos, conocidos y clientes en todos los rincones de la provincia. Ahí vamos a ir armando el seleccionado con los distintos perfiles en cada pueblo, conversando con la gente, a muchos les va a nacer esta necesidad de un cambio real. Muchos van a sentir que esta es la forma de cambiar las cosas. Lo otro ya se probó todo, ya lo hemos visto. La única forma de cambiarlo es de cero y con toda gente nueva. Con la tecnología se puede garantizar una gestión limpia, honesta, eficiente, tenemos todo a favor para hacerlo. Son decisiones políticas.

    -¿Cómo ve los próximos dos años si pierde el oficialismo a nivel nacional?

    -Veo dos años muy difíciles, trataremos de llegar a la meta como sea. Va a estar muy tenso todo el ambiente, pero espero que sirva como un aprendizaje. No podemos votar a las personas que nos han llevado al desastre, es la clase política toda. De ahí tiene que salir la nueva clase política, de abajo, el pueblo trabajador y honesto, del que nunca participó porque no se quiso mezclar. La propuesta es ir puros, gente que nunca estuvo en la política. De todo esto va a surgir esto nuevo.