UCRANIA. Amnistía acusa a Kiev de poner en riesgo a civiles

Amnistía Internacional aseguró hoy que los militares “pusieron en peligro a la población civil al instalar bases y sistemas de armas en zonas residenciales, incluidas escuelas y hospitales, en su acción para repeler al invasor ruso”.

El duro documento, fruto de una investigación de la ONG y que expone el accionar de las tropas ucranianas con sus compatriotas, enfureció a Kiev, que no tardó en responder.

“Así se alimenta la propaganda” de los invasores, mientras que “los criminales -observó Mykhailo Podolyak, asesor de Volodimir Zelensky- son los rusos”, que bombardean los centros habitados.

Según la organización humanitaria internacional, “las tácticas de Ucrania violaron las leyes humanitarias internacionales, convirtiendo las estructuras civiles en objetivos militares”.

Amnistía también afirmó que bombardeos rusos en áreas pobladas “mataron a civiles y destruyeron infraestructura civil”, aunque luego aseguró que “no todos los ataques rusos documentados por nosotros han seguido este patrón”.

“Entre abril y julio, los investigadores de Amnistía dedicaron varias semanas a investigar las incursiones rusas en las regiones de Kharkiv, Donbass y Mykolaiv, inspeccionando los lugares afectados, hablando con supervivientes, testigos y familiares de las víctimas, analizando las armas empleadas y examinando sus radares”, reportó la organización humanitaria.

“Con estas investigaciones, Amnistía encontró pruebas de que las fuerzas ucranianas lanzaron ataques desde dentro de zonas residenciales, colocándose a veces en edificios civiles en 19 pueblos y localidades de esas regiones”, prosiguió.

La declaración de la ONG agregó que “muchas áreas residenciales donde se encontraban los soldados estaban a kilómetros de distancia de las líneas del frente, mientras que se podrían elegir alternativas viables que no pusieran en peligro a los civiles”, como los bosques.

Además, según Amnistía, “no hay pruebas de que los militares hayan ordenado a los civiles que se vayan por su seguridad”.

“Los militares -es el testimonio citado en el informe de una madre ucraniana de 50 años, de un pueblo cerca de Mykolaiv- estaban en la casa contigua a la nuestra y mi hijo a menudo llevaba comida a los soldados. Les supliqué varias veces que se alejaran de allí porque temía por su seguridad”.

Luego, por la tarde del 10 de junio, “cuando ocurrió el bombardeo, mi hijo estaba en el patio de nuestra casa y yo estaba en la casa. Lo mataron, lo destrozaron y nuestra casa quedó parcialmente destruida”.

“Estar en una posición defensiva no exime a los militares ucranianos de respetar las leyes humanitarias internacionales”, subrayó Agnès Callamard, secretaria general de Amnistía Internacional.

Al respecto, la respuesta de Kiev no se hizo esperar: “Es una pena que una organización como Amnistía Internacional esté participando en esta campaña de desinformación y propaganda”, aseveró Podolyak.

“Ucrania respeta las leyes de la guerra y el derecho internacional humanitario”, añadió. La máxima prioridad para los militares es preservar la vida y la salud de todos los ciudadanos.

“Por el contrario, vemos regularmente al ejército ruso bombardear áreas residenciales a unos 500 kilómetros del frente, matando a civiles y niños”, agregó Podolyak.

El ministro de Relaciones Exteriores, Dmitro Kuleba, manifestó estar “indignado” y calificó el informe de “injusto”.