Toque de queda en Estados Unidos por el ataque a una central eléctrica

Decenas de miles de hogares y negocios en Carolina del Norte, Estados Unidos, llevan cuatro días sin suministro eléctrico mientras las autoridades investigan lo que describen como un ataque con disparos orquestado que inutilizó dos subestaciones.

El gobernador de Carolina del Norte, Roy Cooper, aseguró que se necesita “una conversación nacional seria” sobre la protección de la infraestructura crítica después del ataque.

Duke Energy Corp, que proporciona energía al área, informó que más de 35.000 clientes siguen sin electricidad en el condado de Moore, donde el FBI y el Departamento de Energía de los Estados Unidos junto con las agencias policiales locales y estatales están investigando.

“Los investigadores no dejaron piedra sin remover. Este fue un ataque criminal malicioso contra toda la comunidad que sumió a decenas de miles de personas en la oscuridad. Es inaceptable tener a tanta gente sin electricidad durante tanto tiempo. Estaba claro que sabían cómo causar un daño significativo y que podían hacerlo en esta subestación, por lo que tenemos que reevaluar la situación”, expresó Cooper a la CNN.

“El motivo de la ola de daños no esta claro”, señaló el alguacil del condado de Moore, Ronnie Fields.

Debido a los apagones, las escuelas permanecieron cerradas desde el primer día hábil de la semana, con temperaturas bajo cero por las noches.

“Los incidentes están siendo investigados por agencias policiales locales, estatales y federales, incluido el FBI”, añadió Fields.

Alrededor del 64% de los clientes de electricidad del condado de Moore permanecen sin electricidad desde el domingo por la noche, en un área mayoritariamente rural, a unos 145 km al este de Charlotte.

Fue “un ataque dirigido. No fue al azar”, advirtió Fields.

Los trabajadores de servicios públicos encontraron puertas rotas y evidencia de daños, por disparos en el equipo.

Los apagones podrían extenderse hasta el jueves, anunció Jeff Brooks, vocero de Duke Energy, debido a la magnitud de los daños.