Sergio Berni irá a Puente 12 a hablar con los policías sobre los anuncios

El ministro de Seguridad les informará los detalles a los uniformados que realizaron la protesta. Cristina Kirchner le pidió que bajara el perfil hasta que se termine la crisis

Sergio Berni tiene previsto volver por la tarde a la sede del Ministerio de Seguridad de La Matanza, en Puente 12, para dar precisiones sobre el anuncio que realizó Axel Kicillof en la gobernación de La Plata. Tuvo que bajar el perfil por pedido de Cristina Fernández de Kirchner, la única jefatura política que reconoce, pero el Gobernador lo autorizó a un módico protagonismo una vez que resuelva lo fundamental: desactivar la protesta policial frente a las principales departamentales.

El frío entre Kicillof y Berni volvió a mostrarse hoy, cuando el Gobernador lo sentó en los anuncios, pero lejos. Como si no quisiera aparecer junto a él en la transmisión que se hizo prácticamente en directo en todos los canales de noticias.

Cerca del Ministro aseguraron que Berni nunca perdió el contacto con los altos mandos de la fuerza y que, durante el día de hoy, se dedicó a hablar con los mandos medios, para asegurarles que no habrá sanciones contra los que hayan protestado. “En el diseño del Plan Integral de Seguridad que se apuró en los últimos días para dar respuesta a las demandas no se habló en ningún momento de sanciones, no lo dijo el Gobernador y no está en el ánimo de nadie, aunque si algún fiscal actúa de oficio nosotros no podremos hacer nada, pero claramente no lo impulsamos”, dijeron.

En la visión del Ministerio, el problema más severo a resolver es de 30 mil sancionados por el gobierno de María Eugenia Vidal, que “son los que siguen fogoneando el conflicto”. “No sabemos si son culpables o inocentes, es un asunto complejo que requiere análisis exhaustivo, y nos parece que la protesta está impulsada desde los celulares de quienes cometieron algún delito, aunque todavía no podemos asegurarlo, porque la prioridad fue resolver los reclamos legítimos”, agregaron.

Otros dirigentes vinculados al Ministro de Seguridad creen que hay intendentes del conurbano que temen el crecimiento político de Berni, apoyado en la base territorial de La Cámpora y el liderazgo en el Frente de Todos de la Vicepresidenta. Incluso están seguros de que tienen un candidato para ese puesto, que es Alberto Descalzo, intendente de Ituzaingó, ya que las movilizaciones se arrancaron en distritos gobernados por el peronismo, La Matanza, Almirante Brown y Lomas de Zamora. Hay que decir que también activaron en Lanús, gestionada por Néstor Grindetti, de Juntos por el Cambio.

Esa preocupación se evidenció en el hecho de que el equipo de comunicación de Kicillof, una vez realizado el anuncio, puso en fila a varios intendentes para dialogar con los medios. ¿Quiénes? Ninguno de los sospechados. Eligieron a Lucas Ghi, de Morón, a Juan Zavaleta, de Hurlingham y a Jorge Ferraresi, de Avellaneda.

Un conflicto político interno al Frente de Todos montado en demandas legítimas que hoy Kicillof reconoció con un énfasis inédito para su posicionamiento ideológico es lo único que no esperaba Alberto Fernandez. Para resolverlo, no le tembló el pulso saldando la disputa contra el enemigo externo: Horacio Rodríguez Larreta y su electorado, una oposición sólida que le viene marcando la cancha.

Como sea, tanto cerca del Gobernador como del Ministro coinciden en que “la seguridad nunca estuvo en riesgo en la provincia de Buenos Aires y que el conflicto estuvo focalizado a 2000 efectivos de una fuerza de 90.000, que jamás cuestionó la cadena de mandos”. “Nunca hubo caos ni anarquía, todo funcionó siempre y no podemos hablar de que la autoridad haya sido cuestionada”, aseguran. Ahora habrá que ver la capacidad que tiene Berni de hacer valer los anuncios que hizo Kicillof y cómo equilibra su gestión con los barones del conurbano.