Santilli activa su ronda federal y agenda una escala en Corrientes

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Con la reforma laboral prevista para debatirse en febrero, el ministro del Interior iniciará este miércoles una gira política en busca de apoyos. En el itinerario está la provincial, donde el gobernador JP Valdés reclama obras, deudas previsionales y garantías sobre la coparticipación.
El miércoles marcará el inicio de una nueva ronda de diálogo entre la Casa Rosada y los gobiernos provinciales. El ministro del Interior, Diego Santilli, retomará su agenda de viajes para sumar apoyos a la reforma laboral que el oficialismo aspira a debatir en el Senado el 10 de febrero, en el marco de las sesiones extraordinarias. En ese itinerario figura Corrientes, un distrito con un rol dialoguista, ya demostrado en la sanción del Presupuesto 2026, pero que ahora llega a la mesa con demandas económicas y fiscales todavía abiertas.

Luego del poroteo parlamentario que permitió aprobar la ley de Presupuesto, el oficialismo vuelve al terreno de la negociación política. La estrategia —reconocen en Interior— replica el método aplicado en diciembre: conversaciones cara a cara, señales fiscales selectivas y promesas de reactivación de obras. El objetivo, admiten en el entorno de Santilli, es “llevar adelante los acuerdos que permitan la sanción de la ley de reforma laboral”.

La primera escala será Chubut, con Ignacio Torres, y luego continuará una decena de reuniones con mandatarios considerados “dialoguistas”, entre ellos Raúl Jalil, Gustavo Sáenz, Osvaldo Jaldo, Rogelio Frigerio, Hugo Passalacqua y el correntino Juan Pablo Valdés. Aunque el oficialismo fortaleció su presencia legislativa tras las elecciones de medio término, todavía necesita del acompañamiento de los bloques provinciales para garantizar la media sanción.

El trasfondo fiscal vuelve a tensionar la discusión. Gobernadores de distintos signos advierten que algunos artículos —en especial los referidos al Impuesto a las Ganancias y a la reducción de cargas tributarias— podrían afectar la masa coparticipable. “No se va a votar a libro cerrado”, advirtieron en reserva varios mandatarios que ya transmitieron reparos técnicos en las rondas previas.

Según estimaciones opositoras, el esquema propuesto implicaría una merma relevante de recursos para las cajas provinciales.

Corrientes en agenda

La provincia llega a esta nueva ronda con una relación ambivalente con la Nación: diálogo político abierto, pero reclamos firmes y concretos.

En su última visita a la provincia, en diciembre pasado, Santilli anotó una larga lista de prioridades que incluye la ejecución de obras estratégicas —como la Autovía sobre la Ruta 12, en el ingreso a la Capital, y la Ruta 126—, la deuda previsional con el Instituto de Previsión Social (IPS) y compensaciones vinculadas a regalías energéticas.

Desde el Gobierno provincial sostienen que “los papeles están al día”, mientras que en la Nación insisten en auditorías antes de avanzar.

Valdés ubicó el corazón del conflicto en el desfasaje del IPS (una deuda calculada en $142.000 millones, sin contra 2025) y en este sentido anticipó una negociación que será técnica y política a la vez. “Gran parte del déficit proviene del IPS, entonces, nosotros tenemos que empezar a trabajar en ese déficit, que va a demandar muchas reuniones con Nación”, anticipó.

En paralelo, la administración de Juan Pablo Valdés mantiene una posición –al menos- prudente frente a la reforma laboral.

El propio mandatario lo expresó con cautela en una reciente entrevista radial: “Cuando nos compartan el proyecto completo de qué es lo que van a buscar aprobar, lo vamos a estudiar y a partir de ahí vamos a tomar una decisión, siempre teniendo como norte que no perjudique los intereses de Corrientes y de los correntinos”.

El envío de Aportes del Tesoro Nacional (ATN), utilizado por el Gobierno para acercar posiciones durante la discusión presupuestaria, reaparece como una herramienta posible. Pero en Corrientes subrayan que el punto de mayor sensibilidad pasa por la evolución de los ingresos coparticipables: cualquier modificación –advierten— debe venir acompañada de garantías o mecanismos compensatorios.

Reforma laboral

El oficialismo planea que el Senado nacional trate la reforma el 10 de febrero, luego de que el proyecto obtuviera dictamen en comisión. La iniciativa, impulsada por el bloque de La Libertad Avanza y defendida como una “modernización del mercado de trabajo”, enfrenta resistencias sindicales y varios matices entre los propios aliados provinciales.

“La discusión es necesaria, pero hay que proteger derechos y recursos”, fue el mensaje repetido por varios gobernadores en las conversaciones previas.

La tensión convive con un escenario económico todavía frágil y con provincias que reclaman previsibilidad financiera tras el ajuste del gasto nacional y la profunda paralización de obras en 2025.

En este contexto, la reactivación de algunos proyectos públicos aparece como moneda de negociación. “No estamos mendigando nada, sino exigiendo lo que nos corresponde”, había planteado Torres al reclamar deudas nacionales, una frase que sintetiza el tono con que los mandatarios llegan a esta nueva etapa. Algo parecido repite JP Valdés al ser consultado sobre las demandas provinciales a Nación.

En la Casa Rosada confían en que la combinación de diálogo político y compromisos graduales permitirá construir una mayoría eventual en el Senado. Sin embargo, admiten que los artículos fiscales serán el núcleo más complejo de la negociación y que la ingeniería de compensaciones será determinante para sostener los apoyos.

Nuevo capítulo

Lo cierto es que este miércoles abrirá, así, un nuevo capítulo de la disputa federal en torno a la reforma laboral: una pulseada que ya no solo se juega en el recinto, sino también en los despachos de las gobernaciones. Corrientes será una de las paradas del recorrido de Santilli.

Entre reclamos pendientes, cautelas fiscales y señales de acompañamiento institucional, la provincia buscará que cualquier acuerdo preserve su ecuación financiera. El resultado de esa conversación anticipará, en buena medida, el clima con que el Senado llegue a febrero.

Repercusiones en Formosa por los dichos de JP Valdés sobre Yacyretá

Diez días después de una entrevista televisiva en Corrientes, algunos medios formoseños retomaron y amplificaron los dichos de Juan Pablo Valdés sobre las regalías de Yacyretá.

El Gobernador correntino había afirmado: “Formosa no produce nada, recibe más y se lleva plata de los correntinos”, frase que ahora rebotó en las webs del vecino distrito.

En esas coberturas se recordó que la represa, ubicada en la localidad de Ituzaingó, es un enclave clave del sistema energético del NEA y parte de un esquema de coparticipación que, según Valdés, resulta “injusto” para las provincias productoras.

El mandatario reiteró que “no es posible que Corrientes aporte más y reciba menos” y pidió revisar el reparto de fondos.

Las reacciones mediáticas en Formosa, entre críticas y llamados al debate, vuelven a tensionar el vínculo regional entre provincias gobernadas con distintos signos políticos partidarios, mientras el tema regresa a la agenda nacional

(Diario Época Corrientes)