SALUD. Lanzan un exitoso programa para prevenir el Alzheimer

    Buscamos demostrar que los cambios de hábitos pueden producir un gran cambio en el diagnóstico de la enfermedad; las prácticas de actividad física y la buena alimentación son fundamentales para la prevención.

    El Alzheimer es la principal causa de demencia en todo el mundo, una enfermedad física que afecta el cerebro. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), afecta a nivel mundial a unas 50 millones de personas, de las cuales alrededor del 60% viven en países de ingresos bajos y medios. En comunicación con la AM990, el Dr. Ricardo Allegri, Jefe de Neurología Cognitiva, Neuropsiquiatría y Neuropsicología de FLENI habló respecto a las tareas de investigación que desarrollan en pos de la prevención.

    Frente a este estremecedor panorama mundial, científicos de todo el mundo buscan caminos para prevenir y tratar esta enfermedad en crecimiento que afecta principalmente a mayores de 60 años, una población en constante aumento por la mayor sobrevida que hoy existe. “Estamos lanzando una plataforma latinoamericana que se centra en la prevención de la enfermedad y se basa en un programa que fue probado en países como Japón, Australia y Suecia; que finalmente llega a esta parte del mundo”, inició diciendo.

    Cada año se registran cerca de 10 millones de nuevos casos y se prevé que el número total de personas con demencia alcance los 82 millones en 2030 y 152 millones en 2050.

    “La enfermedad de Alzheimer comienza muchos años antes de que aparezcan los síntomas clínicos y el pasaje de la normalidad a la demencia no es abrupto sino sutil e insidioso. Hoy en día se habla de tres estadios de la enfermedad: Presintomático, de Deterioro cognitivo leve y Demencia (leve, moderada y severa), explicó el Dr. Allegri.

    Según el especialista, las investigaciones actuales en la enfermedad de Alzheimer abordan las tres etapas y el concepto general es que lo más adecuado es en las más precoces en donde están las investigaciones más desafiantes.

    “Buscamos demostrar que los cambios de hábitos pueden producir un gran cambio en el diagnóstico de la enfermedad; las prácticas de actividad física y la buena alimentación son fundamentales para la prevención”, aseveró en contacto con la AM990.