Rebrote de Covid en Europa Masivas marchas antivacunas en Roma, Milán y Viena, tras los incidentes en Rotterdam

La decisión de las autoridades de varios países europeos ante el rebrote de casos de Covid de reimplantar medidas restrictivas y de imponer la vacunación obligatoria produjo una fuerte reacción en algunos sectores de la población, que manifestó su oposición con masivas marchas y, en algunos casos, con inusitada violencia.

Las manifestaciones más grandes ocurrieron en la capital austríaca, Viena, en la ciudad holandesa de Rotterdam, y en Sidney, Australia. También hubo protestas en Irlanda del Norte, en Suiza y Croacia. En Milán hubo choques con la policía, la gente atropelló las vallas de seguridad y hubo detenidos. Protestaban contra el pasaporte sanitario. También hubo fuertes protestas en Roma.

El caso de Rotterdam llamó la atención por la virulencia de los incidentes. Hubo dos manifestantes heridos de bala que se encuentran internados. La policía disparó contra ellos cuando algunos grupos arrasaban el distrito comercial en el centro de la ciudad portuaria, provocando incendios y arrojando piedras y fuegos artificiales a los agentes.

El alcalde, Ahmed Aboutaleb, describió la situación como “una orgía de violencia’’. Los protagonistas principales fueron los jóvenes, la mayoría de ellos anti-vacunas. “En varias ocasiones la policía sintió la necesidad de sacar sus armas para defenderse”, señaló el político.

Los agentes arrestaron a 51 personas, aproximadamente la mitad de ellos menores de edad. Y hubo varios policías con heridas de distinto tipo. Uno de ellos fue hospitalizado con una lesión en la pierna.

Este sábado, los organizadores de otra marcha en Ámsterdam la anularon. “Anoche (por el viernes) se desató el infierno en Rotterdam”, dijo la organización United We Stand Europe, que actúa contra las restricciones sanitarias. Mantener la manifestación en Ámsterdam “no nos parecía justo”, subrayó. Pese a ello, hubo grupos que salieron igualmente a marchar.

El premier holandés, Mark Rutte, anunció hace una semana la reintroducción de un confinamiento parcial junto con una serie de restricciones sanitarias, sobre todo en el sector de la restauración, para frenar los contagios de Covid. Los planes del gobierno incluyen restringir el acceso de personas sin vacunar a algunos lugares. El viernes, Holanda registró más de 21.000 nuevos contagios.

Otro caso fue el de Viena, donde marcharon unas 35.000 personas para repudiar la decisión de las autoridades de confinar de nuevo a la población a partir del lunes y de convertir en obligatoria la vacunación anticovid. La manifestación fue convocada por el partido de extrema derecha FPÖ. Con pancartas denunciando “la corona-dictadura” y eslóganes como “no a la división de la sociedad” o “mi cuerpo, mi elección”, la multitud se reunió en el corazón de la capital austriaca.

Gritando ‘’¡Resistamos!’’ y haciendo sonar silbatos, los manifestantes avanzaron lentamente por la avenida de circunvalación interior de la ciudad. Muchos ondeaban banderas austríacas y portaban carteles en los que se burlaban de los líderes gubernamentales.

El confinamiento austríaco comenzará en la madrugada del lunes e inicialmente durará 10 días antes de ser reevaluado. Durante ese tiempo, la mayoría de los comercios estarán cerrados y los eventos culturales quedarán cancelados. La población solo podrá salir para comprar alimentos, ir a una cita médica o hacer ejercicio.

El gobierno de Austria agregó que a partir del 1° de febrero la vacuna contra el Covid-19 será obligatoria en todo su territorio. El país tiene una de las tasas de vacunación más bajas de Europa occidental: menos del 66% de sus 8,9 millones de habitantes están totalmente inmunizados, según cifras oficiales, debido a que muchos de ellos rechazan las vacunas.

Del otro lado del mundo, en Australia, unas 10.000 personas se manifestaron en Sidney en rechazo a la vacunación contra el covid-19. En este país, la vacunación obligatoria solo se exige en algunos estados y territorios para determinados grupos profesionales. Cerca del 85% de la población australiana mayor de 16 años está totalmente vacunada.

En Melbourne también protestaron miles de personas y cerca de 2.000 acudieron a una contramanifestación, una de las primeras de este tipo desde que comenzó la pandemia, marcando la división social.