Por qué son imprescindibles las dos horas de digestión antes de entrar a la pileta

En la colonia o en casa los fines de semana, el tiempo de espera entre el almuerzo y el permiso para volver al agua suele volverse un suplicio para los adultos a cargo de niños pequeños. Consejos para un verano sin sobresaltos.

Desde el momento que terminan las clases y comienzan las vacaciones, se modifica la rutina de padres y niños. Los más chicos concurren a colonias o jardines maternales con piscinas.

Se aconseja entrar al agua con mucha precaución, evitando de esta manera el cambio brusco de temperatura, ya que el sistema inmunológico y el cuerpo en general necesita adaptarse.

Las piscinas son fundamentales para entretenerlos. Pero es elemental que previamente a su uso sean acondicionadas (normalmente deben pintarse cada dos años) y en la actualidad se usan las pinturas caucho cloradas de secado inmediato. Luego, el agua se debe mantener con sustancias como cloro, sulfato de cobre, decantadores, alguicidas.

La recomendación es que siempre el ingreso al agua sea con un mayor. Además, la piscina en caso que se trate de jardín, guardería o colonia, debe contar con la presencia de un guardavidas. Se aconseja el ingreso antes de las 10 de la mañana y después de las 16, evitando el sol en horarios críticos. Y permanecer siempre con la aplicación de factores de protección por encima de 30 de acuerdo a pieles y edad.

En algunas oportunidades, y en especial en personas con antecedente de alergias, puede aparecer en la piel alguna reacción tipo eritema por vasodilatación (la piel puede enrojecerse, y/o picar). Y por permanecer debajo del agua, la conjuntiva de los ojos se congestiona y pueden también picar, el frotamiento ante la molestia, producirá edema palpebral.