Obras sociales ponen más trabas para limitar el ingreso de monotributistas

Los monotributistas pasaron a ser un problema medular en la estructura financiera de las obras sociales sindicales. Según los gremios, el aporte de $ 689 mensuales no alcanza para cubrir las prestaciones mínimas que se deben dar por el Programa Médico Obligatorio (PMO), que hoy ronda los $ 1.400 mensuales. Frente a esto, crecieron las trabas, demoras y excesos en el pedido de documentación para afiliarse a una obra social. Es más: en el último año aumentaron un 200 por ciento los reclamos que hacen los monotributistas ante la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS).
El Gobierno defendió el proyecto que obliga a los sindicalistas a presentar sus declaraciones patrimoniales
Comparando enero y febrero de 2018 contra los mismos meses de 2019, los reclamos pasaron de 1.001 a 3.070.
El cuadro de situación más grave lo vive Osecac, de los empleados de Comercio, que cuenta con 500.000 monotributistas sobre un padrón de 1,2 millones de personas. “Estamos en una situación crítica, hay muchos empresarios que se esconden como monotributistas incluso”, braman. Y agregan: “Queremos que sea más equitativa la distribución de los monotributistas entre las obras sociales. Unos tenemos cientos de miles y otros unos pocos”.
Por lo que reconstruyó este diario existen expedientes abiertos en la SSS en los que piden regularizar estas situaciones de afiliación a las obras sociales.
Es que vale mencionar que las obras sociales están obligadas a aceptar a los monotributistas por el artículo 1° de la ley 23.660, que a diciembre de 2018 (último dato disponible) eran 1.585.000 personas. Este número se incrementa exponencialmente porque en cabeza del contribuyente se pueden afiliar familiares aportando el mismo importe de $ 689 por cada uno.
Por tomar otros dos casos: UOCRA y UOM, que también sufren la avalancha de monotributistas, explican: “Se brinda el servicio normalmente aunque con dificultades porque es un costo deficitario ya que el aporte percibido es muy bajo y complica las prestaciones”. Los constructores tienen 110.000 monotributistas sobre un padrón de 550.000, mientras que los metalúrgicos aglutinan un 20% del total de sus beneficiarios.
De la cuota mensual de 689 pesos que el monotributista paga a la AFIP, se redistribuyen $ 620 a las obras sociales y los restantes $ 69 van al Fondo de Redistribución Solidaria (FRS). En Comercio, un afiliado propio aporta $ 1.300 promedio.
Esa diferencia entre los $ 620 y los $ 1.400 del PMO hoy es absorbida por las obras sociales. Los gremios quieren que la cubran los monotributistas pagando más o sino directamente el Estado. En esa discusión sin fin y que data de largo tiempo se encuentran la CGT y el Gobierno. Además, los jefes sindicales vienen negociando con la Casa Rosada que se gire al FRS $ 5.500 millones que el Estado cobró de OSDE.