Nueva fase La cuarentena por fin se abre en España y declaran luto por 10 días

Entre el luto y la protesta. Así comenzó España el fin de semana en el que todos sus territorios se despiden de la Fase Cero del plan de transición hacia la incertidumbre en la que viviremos hasta que llegue la vacuna que ahuyente la epidemia del Covid-19.

A partir del lunes, el 53 por ciento de los españoles ya estará en Fase Uno, con permiso para sentarse a tomar algo al aire libre y reunirse con hasta diez amigos o familiares. El 47 por ciento restante pasará a Fase Dos, lo que permite, sin cruzar la frontera de la propia provincia, ir a la playa.

Las bocinas de la caravana de protesta organizada por el partido de ultraderecha Vox aún ahuecaban el calor en varias ciudades españolas cuando el presidente Pedro Sánchez habló a la ciudadanía este sábado, como viene haciendo todos los fines de semana desde que decretó el estado de alarma, el 14 de marzo, por la pandemia de coronavirus.

“A partir del lunes todos podremos reencontrarnos con familiares, con amigos, dentro de nuestra propia provincia en la que vivamos, tras semanas de separación forzada”, comenzó diciendo Sánchez para celebrar que toda España avanza, aunque a distintas velocidades, en el plan de desconfinamiento. “Lo más duro ha pasado. Lo más difícil ha quedado atrás”, subrayó.

Y confirmó que el país estará de luto por las más de 28.000 personas que murieron aquí por la epidemia: “A partir del martes, cuando todo el territorio nacional esté en Fase Uno, el gobierno de España aprobará una declaración formal de luto oficial en todo nuestro país en memoria de las víctimas del Covid-19 -dijo Sánchez-. El duelo tendrá una duración de diez días, el luto oficial más prolongado de la historia de nuestra democracia.”

Habrá una ceremonia, cuando todas las comunidades autonómicas estén a punto de llegar al casillero final del recorrido de apertura en fases, que presidirá el rey Felipe VI.

Para los madrileños será el segundo luto oficial que viven desde que la crisis sanitaria provocada por la epidemia del coronavirus castiga a España. Con la mayor cantidad de muertos por Covid-19, la Comunidad de Madrid lo decretó a fines de marzo, cuando los fallecidos rondaban los 3.000.

Desde entonces, las banderas de los edificios públicos están a media asta y cada mediodía, a las doce, en la Puerta del Sol se hace un minuto de silencio que luego da paso a un fragmento de la tristísima Adagio for Strings.

Fútbol y turismo

Las palabras de Sánchez con las que este sábado almorzaron numerosos españoles como música de fondo trajo, además, anuncios de lo más variados: el presidente dijo que unos 850.000 hogares recibirán el salario mínimo vital que el Consejo de Ministros aprobará la semana que viene -“Una medida histórica en nuestra democracia para que nadie se quede atrás”-; el turismo internacional podrá regresar a España a partir de julio, y una buena para futboleros: el 8 de junio vuelve la liga profesional.

“La semana del 8 de junio en que, si todo va bien, se iniciará la Fase Tres en gran parte de España, se autorizará la reanudación de las grandes competiciones deportivas profesionales y, en particular, la Liga de fútbol profesional”, dijo el presidente.

Sobre el turismo, la actividad que aporta el 12,5 por ciento del Producto Bruto Interno español y que agoniza desde que empezó la primavera europea, Sánchez pasó el aviso: “España os espera desde julio. Quien visite España puede contar con que pisa un suelo con garantía sanitaria y comprometido también con la sostenibilidad de nuestro planeta”.

“España recibe cada año más de 80 millones de visitantes -dijo-. Por eso les anuncio que a partir del mes de julio se reanudará la entrada de turismo extranjero a España en condiciones de seguridad. Los turistas extranjeros pueden desde ya planificar sus vacaciones en nuestro país.”

Mientras el presidente hablaba por tevé, en algunos barrios se repartían folletos con su imagen y una leyenda: “El turismo, mejor sin Sánchez”.

Protestas de la derecha

El centro de Madrid seguía embotellado con la “caravana gobierno dimisión” organizada por Vox en cincuenta capitales de provincia para repudiar la gestión de la epidemia que están haciendo Pedro Sánchez y sus ministros.

“El 23 de mayo los españoles exigirán en las calles de una forma segura para la salud que comience la Fase Libertad y que dimita el gobierno de la mentira, el paro y la miseria”, dijo el presidente de Vox, Santiago Abascal, que lleva semanas pidiendo la renuncia del Ejecutivo y la creación de un gobierno de emergencia.

En Madrid, el desfile de autos, algunos descapotables y con banderas españolas, partió del Paseo de Recoletos y desbordó la Puerta de Alcalá, que sigue de luto con un crespón negro.

Abascal y los principales dirigentes de su partido encabezaban la marcha desde un micro igual a los turísticos sin techo que recorren la ciudad que añora a los visitantes extranjeros.

Avanzaba a paso de hombre y a puro bocinazo mientras los contrarios a la manifestación de la derecha viralizaban en las redes un vídeo en el que la caravana que pide la renuncia del gobierno no daba paso a una ambulancia.

Cientos de españoles protestan contra Pedro Sánchez con ruidos de cacerolas y cacharros todos los días, a las nueve de la noche, desde sus balcones. En algunos barrios, como en el madrileño de Salamanca, bajan a la calle y gritan “¡Asesino!”, “¡Dimisión!”.

Pero hasta ahora, en los dos meses y medio que España lleva de crisis sanitaria por la epidemia, sólo Vox organizó una manifestación que algunos quisieron emparentar con aquella convocatoria de febrero de 2019 en la que la fuerza de Abascal, el Partido Popular y Ciudadanos llenaron la Plaza de Colón de Madrid para pedirle a Sánchez, que por entonces llevaba ocho meses y medio en el Palacio de la Moncloa luego de haber desalojado a Mariano Rajoy con una moción de censura, que renunciara. No había pandemia ni los casi 30 mil muertos que España llora hoy. Lograron que Pedro Sánchez convocara elecciones anticipadas que, aún con las tres derechas unidas en su contra, terminó ganando el socialismo.

Madrid. Corresponsal