MISIONES. Educación superior por la crisis un 30% desertó en 2019

Se estima que en Misiones, un 30 por ciento del alumnado dejó de asistir a clases durante el 2019, según la Dirección de Educación Superior del Consejo General de Educación (CGE). Sin embargo, se trata de datos preliminares y provisorios, ya que el número final se dará a conocer en noviembre, cuando termine la cursada.

 

En marzo de este año, habían comenzado más de 5.000 estudiantes, entre las carreras de formación docente y tecnicaturas superiores. Es que la capacidad intelectual y el rendimiento del alumno no vienen a colación, sino que el fenómeno se da mayormente por otras circunstancias ajenas a los estudiantes, quienes se ven imposibilitados de continuar estudiando porque no tienen los recursos económicos para hacerle frente al curso.

 

El director del área, Alejandro Schrott, señaló: “Estamos consolidando el dato, pero es bastante marcada la cuestión de la deserción porque los chicos no están pudiendo afrontar los gastos para estudiar, sobre todo porque muchos no están recibiendo las becas correspondientes para poder financiar sus estudios. A grandes rasgos estamos hablando un 30 por ciento de deserción, que lo empezamos a notar a mitad de año y la tendencia no cambió”, al tiempo que añadió que “se nota mucho en Aristóbulo del Valle en el Instituto Superior de Formación Docente “Cecilia Braslavsky”, que es el que tiene las carreras secundarias”.

 

El problema aumenta teniendo en cuenta que sumado al incumplimiento de las becas, subió el costo de los alquileres y también el de los apuntes. “Ingresan, hacen el primer cuatrimestre medianamente bien y después se nos van. Los chicos tienen toda la predisposición pero no llegan, sobre todo les está costando a los que se mueven en colectivo”.

 

En este sentido, el funcionario explicó que disminuyó la frecuencia del transporte urbano, producto de la misma crisis. Está situación supone un inconveniente para aquellos que salen a altas horas de las noche. “Tenemos la emergencia de gasoil que hace que las líneas achiquen su frecuencia, entonces tienen como ir pero no como volver, por eso más allá de la situación económica del alumno hay otras variables que también les juegan en contra. Son cuestiones que escapan incluso al sistema educativo o al boleto gratuito”, sostuvo Schrott.

 

Si bien afirmó que desde el área realizaron un sondeo para ver de qué manera se podría paliar la situación y evitar que los chicos sigan abandonando las clases, la respuesta por parte de las empresas no fue favorable. “Sin gasoil no se mueve el colectivo, o te dicen que a esa hora viaja tan poca gente que es un gasto innecesario”, sentenció.