MÉXICO. Nuevo impuesto digital desata iras

La nueva tasa a la economía digital que busca imponer a partir del 2022 el gobierno de la Ciudad de México, y que afectaría a plataformas tecnológicas de transporte de personas y reparto de alimentos y mercancías como Amazon y Uber, desató la ira de las empresas, que temen sea altamente negativo.

En un comunicado difundido ampliamente en los medios tradicionales y electrónicos, la Asociación de Internet MX, la Asociación Nacional de Transporte Privado y la Confederación Patronal de la República Mexicana (Coparmex), entre otros, repudiaron tajantemente esta medida argumentando que perjudicará a “usuarios y consumidores” Aunque la jefa de gobierno de la capital Claudia Sheinbaum, que promueve este gravamen, señaló que no se reflejará en los precios que pagan las personas por servicios de compañías como Amazon, los firmantes señalaron su “preocupación” por el nuevo impuesto, adicional al ya existente a nivel nacional desde el año pasado.

El impuesto, que deberá ser discutido y aprobado por el Congreso de la capital, genera un impacto negativo directo en la economía de los miles de negocios y repartidores que dependen de estas plataformas”, señalaron los líderes empresariales.

La iniciativa argumenta que la nueva tasa de 2% se deriva del uso y explotación de la infraestructura capitalina por pare de las plataformas tecnológicas que ofrecen servicios como entrega de paquetería, alimentos, víveres o cualquier tipo de mercancía.

“Este nuevo impuesto es a todas luces inconstitucional, ilegal, discriminatorio y Discrecional” y representa una barrera a la innovación para la Ciudad de México”, señalaron.

Además, según el gremio de comerciantes y hombres de negocios, “atenta contra los esfuerzos de acompañar la reactivación económica en un período complejo como la pandemia” por el Convid-19.

“De igual forma, contraviene la política del gobierno federal de no crear nuevos impuestos, así como los acuerdos adquiridos por México ante la Organización para la Cooperación y Desarrollo Económico de no establecer más impuestos a la economía digital”, reprocharon.

A juicio de las empresas, amén de limitar “la creación de valor económico y social”, el impuesto impactará “la estructura de costos de las plataformas intermediarias y de miles de restaurantes, micro y pequeñas empresas”, lo que tendrá “inevitablemente un impacto en los precios que pagan los consumidores finales”.

La propuesta de reforma al Código Fiscal de la urbe de la intendente argumenta que los “nuevos modelos de negocio digital que actualmente han tenido un incremento en la Ciudad de México deben contribuir” a subsanar los gastos por “la infraestructura necesaria para el desarrollo de sus actividades”.

De acuerdo con algunos estudios, en el 2020, a causa del largo confinamiento por la pandemia de Covid-19, se registró un “boom” de compras por internet de los mexicanos, que ya representan el 24% del total de las ventas al menudeo en el país, y se espera que siga creciendo en forma exponencial, para llegar a 226% para 2025.

Según el estudio “El futuro del retail” de la firma Euromonitor, desarrollado para Google, en estos 5 años el llamado “e-commerce” representará el 58% del crecimiento total de las ventas, mientras que el 42% restante será de las tiendas físicas.

Según la secretaría de Administración y Finanzas de la ciudad “es un hecho que el comercio electrónico ha reforzado la actividad económica global dado que se genera una reducción en los costos de las transacciones, a diferencia del comercio tradicional”.

Para tranquilizar a los usuarios de estas plataformas, la secretaria de Finanzas del gobierno de la ciudad, Luz Elena González, señaló que “no se está gravando ni a los repartidores ni a los usuarios de estas, sino es directamente a la plataforma”.