MÉXICO. “Boom” de delitos sexuales en medio de pandemia

Los delitos sexuales en México registran un “boom” desde hace dos años, con un aumento del 30%, catapultado especialmente por el largo encierro derivado de la pandemia de Covid-19, lo que activó las alarmas de los expertos y los activistas.

El gobierno presumió del éxito de su estrategia contra el crimen, que permitió reducir 3,9% de enero a octubre de este año los homicidios intencionales y una caída en la mayor parte de los delitos mayores como el secuestro y el tráfico de drogas, pero con las agresiones sexuales las cosas van en sentido opuesto.

Los abusos sexuales registran, de hecho, una tendencia ascendente desde hace una década, pues se dispararon casi seis veces en una década, cebándose en particular sobre las mujeres y las niñas, de acuerdo con informes oficiales.

Por cada infante violentado, hay 10 niñas molestadas, en proporciones que ni siquiera se alcanzan a medir con exactitud, pues los casos denunciados representan apenas la punta del “iceberg” al estimarse la “cifra negra” en más del 90%.

Colectivos civiles como Aldeas Infantiles, Equifonía o la Defensoría por los Derechos de la Infancia señalan que hay un alto grado de impunidad debido a diversos factores que entorpecen la maquinaria de la justicia y explican el descontrolado fenómeno.

Entre esos elementos figuran la falta de coordinación interinstitucional, el limitado presupuesto para las fiscalías y la falta de especialización de los ministerios públicos para atender con perspectiva de niñez estos problemas.

Hay además dificultades en la definición e interpretación de los delitos asociados a este tema, en el propio marco legal, pues no hay una definición única en todo el país, sino al menos 16 distintas en los códigos penales de los 32 estados.

“No hay una homologación a nivel nacional sobre la tipificación de las distintas formas de violencia sexual infantil”, señala Efraín Guzmán, de Aldeas Infantiles SOS y eso provoca que las víctimas no accedan de la misma manera a la justicia.

Los casos se multiplican en forma exponencial también por el no reconocimiento de los infantes como sujetos de derecho, la corrupción en los tribunales y la falta de orientación sexual en las escuelas.

Entre enero y septiembre de 2021 se denunciaron 52.167 delitos sexuales en México, contra 40.184 del mismo período de 2019.