Mauricio Macri se despidió con una Plaza de Mayo llena: “Le digo al presidente electo que va a tener una oposición constructiva”

Setenta y dos horas antes de entregar el poder a Alberto FernándezMauricio Macri se despidió de la Casada Rosada frente a una Plaza de Mayo colmada, como Cristina Kirchner en 2015. Desde un pequeño escenario en la histórica plaza y ante una multitud, el mandatario saliente le dejó un mensaje a su sucesor, y a la ex presidenta y futura vice. “(El presidente electo) va a encontrar después de mucho tiempo una oposición firme y severa que va a defender la democracia, la calidad institucional y nuestras libertades”, sostuvo cuando le habló directamente a Alberto Fernández.

Había sido más suave al comienzo, cuando también tuvo que acallar los bufidos de la militancia contra Fernández. “Le quiero decir al presidente electo, que puede confiar, que después de mucho tiempo va a encontrar una oposición constructiva y no destructiva”, advirtió desde un pequeño escenario montado en el corazón de la Plaza.

Macri fue el único orador. Ocupó los 15 minutos de su breve discurso en agradecer a sus votantes por el acompañamiento y también en rescatar su legado y para dar señales de su futuro perfil como opositor.

El mandatario fue mucho más duro al apuntar a Cristina Kirchner, a quien no mencionó. “Todos queremos una justicia independiente que se base en la ley y no en los discursos políticos”, sostuvo al aludir a la exposición de la ex presidenta del último lunes en Comodoro Py. Un rato antes, los seguidores del Presidente habían dado su veredicto. “¡La queremos presa!”, bramaban sin necesidad de explicitar a quién se referían.

Macri estuvo acompañado en el estado por la primera dama Juliana Awada y su compañero de fórmula en la última elección, Miguel Pichetto, que fue ovacionado. Con ellos había salido al balcón de la Rosada, minutos antes, para entonar el himno nacional. La Casa de Gobierno lucía adornada con banderas argentinas.

Abajo del escenario, en la plaza, los rodeaban mezclados con la militancia casi todos los ministros, la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal y el único referente del PRO que mantuvo su cargo ejecutivo: el jefe de Gobierno Horacio Rodríguez Larreta​.

Entre los aliados fueron mayoría los de la Coalición Cívica, aunque Elisa Carrió no fue de la partida. Los radicales brillaron por su ausencia. Macri, en su discurso apenas se refirió a sus socios políticos. “Gracias a todos por tanto amor y convicción y al equipo de gobierno, que ha sido maravilloso. Gracias a todos todos los integrantes de Juntos por el Cambio”, dijo escueto. Varios de ellos ya avisaron que intentarán disputarle el liderazgo de la nueva oposición.

Macri, sin embargo, insinuó la necesidad de un espacio opositor unido. “Me da tristeza sentir que muchos están angustiados, pero no tienen que estar angustiados: estamos acá todos juntos y así va a ser”, sostuvo.

A Pichetto, en cambio, le dedicó un párrafo aparte. “Llegó al final y se convirtió en un baluarte”, dijo sobre su candidato a ocupar la Auditoría General de la Nación. La vicepresidenta Gabriela Michetti pegó el faltazo.

El Presidente le habló al conjunto de los argentinos, aunque se dirigió casi todo el tiempo a sus propios votantes. “Los miro, los siento, los escucho y lo único que hago es reconfirmar de qué estamos hechos los argentinos: de puro corazón y pura fuerza, se entusiasmó.

Macri apeló a las emociones e hizo un balance de su gestión. “Quiero decirles que estos años fueron mucho más difíciles de lo que imaginé. Siempre en minoría, con muchos palos en la rueda pero logramos mucha cosas”, sostuvo. En el inicio de su discurso ponderó a “las mujeres”, por su activismo y clausuró su exposición al invitar a los jóvenes a participar.

El acto fue en la práctica una marcha más del ‘sí se puede’ como las que siguieron a la masiva movilización del 24 de agosto, cuando Macri saludó desde la Rosada a una multitud autoconvocada tras la dura derrota en las PASO. “Son primas hermanas de lo que ocurre en Chile: marchas del siglo XXI en la que el protagonista es el que va al espacio público a manifestarse; en lugar del líder que se va a encontrar con la gente”, comparó Marcos Peña​ días atrás en un diálogo con Clarín.

El jefe de Gabinete subió al escenario, cuando Hernán Lombardi -también organizador de la convocatorias durante la campaña- rompió el hielo y anticipó la dinámica del acto. El Presidente va a salir por la puerta grande”, anticipó en un juego de palabras mientras señalaba el portón principal de Balcarce.

Como en cada una de las marchas anteriores se multiplicaron las banderas argentinas, aunque algunas pocas columnas amarillas del PRO avanzaron hasta la entrada de la Casa de Gobierno y se amenizó la espera con la música que salía por los altoparlantes.

Hubo también mensajes que pedían Justicia y en contra de los tres diputados que abandonaron el bloque de Juntos por el Cambio.

El espejismo de la elección del 2023 también se hizo presente. “Lo esperamos en 2023”, decía una de las de las pancartas. Una más proponía la fórmula Macri-Vidal. “Volveremos otra vez, volveremos a ser gobierno en 2023”, se entusiasmó el público.

Macri regresará por última vez como presidente a la Rosada el lunes. El martes en el Congreso, adonde llegará por tierra, le pondrá la banda a Alberto Fernández. Volverá al llano después de 14 años.