“La lucha por los derechos humanos y los valores democráticos siguen
vivos en nuestro pueblo y, por ello, reafirmamos el compromiso de
construir un presente y un futuro con más verdad y más justicia”, subrayó
el titular del Poder Ejecutivo Provincial al evocar la significativa fecha.
Este martes 24 de marzo, al cumplirse a 50 años del golpe cívico-militar
que usurpó el poder entre 1976 y 1983 en la Argentina, el gobernador de
Formosa, Gildo Insfrán, encabezó el acto conmemorativo del Día Nacional
de la Memoria por la Verdad y la Justicia, en homenaje a las víctimas de la
última dictadura, un régimen sangriento caracterizado por el terrorismo de
Estado, 30 mil desapariciones forzadas, torturas, exilios y robo de bebés.
A la emotiva ceremonia que tuvo lugar en el Galpón “G” del Paseo
Costanero capitalino asistieron también el vicegobernador Eber Solís; el
jefe de Gabinete de Ministros, Antonio Ferreira; el intendente de la ciudad
capital, Jorge Jofré; legisladores nacionales y provinciales, ministros del
gabinete provincial, funcionarios, invitados especiales, entre otros.
En el inicio del acto, con los acordes de la Banda de Música de la Policía
de la provincia, se entonaron las estrofas del Himno Nacional Argentino y
el Himno Marcha a Formosa, tras lo cual se proyectó un audiovisual.
Seguidamente, en el descubrimiento de una placa recordatoria, el
gobernador Insfrán estuvo acompañado por Graciela de la Rosa, Juan
Eduardo Lenscak, José Saavedra, Carlos Sotelo, Nelly Daldovo, Teresa
Fernández, Jorge Nielsen, Roque Giglio, Juan José y Nelly Bogarín, Víctor
Giménez, Eleuteria Roa, Higinio Balderrama, así como familiares de
Adriano Acosta, de Julio Andrés “Bocha” Pereira, entre otros.
“En Formosa resistimos”
Tras ello, hizo uso de la palabra el profesor Lenscak, referente local de los
derechos humanos y víctima de la dictadura. “Hace 50 años, hicieron el
trabajo sucio, del cual soy sobreviviente, para que hoy, en democracia, se
profundicen a nivel nacional los postulados anunciados con muchísima
claridad por José Alfredo Martínez de Hoz, el ministro de Economía de la
dictadura”, enfatizó al trazar un paralelismo con el actual Gobierno
nacional: “La misma ideología, la misma agresividad contra los
trabajadores, los discapacitados, los jubilados, los estudiantes, los docentes,
hasta los científicos”, parangonó.
No obstante, puso de resalto que “en Formosa, afortunadamente, todavía
resistimos”, destacando que “la educación, la salud y el trabajo son
considerados derechos humanos”.
Además, subrayó que “el mercado todavía no asume la conducción del bien
común”, realzando a la vez que “es la única provincia que juzgó y condenó
al gobernador de facto y a la pata civil del Superior Tribunal de Justicia”.
Por todo ello, “somos un mal ejemplo para el centralismo porteño, para los
fanáticos del mercado y del Estado ausente”, hizo notar. Debido a esto,
“vivimos en un acoso permanente con medios hegemónicos demonizando
nuestra experiencia provincial, con asfixia presupuestaria cargada de
sadismo y hasta con pedidos de intervención traídos de los pelos,
cuestionando la legitimidad de origen de la actual gestión provincial”.
Y sumó que “hay algo peor, que son funcionarios a los que les da lo mismo
ser peronistas que negacionistas y reivindicadores de la dictadura”,
nombrando aquí a “quienes ayer eran compañeros y saltaron esa línea
ideológica en la Universidad (Nacional de Formosa), en el Concejo
Deliberante y en alguna Municipalidad”, en alusión a la de Las Lomitas,
donde el exintendente Atilio Basualdo y el actual jefe comunal, su hijo
Pablo, ahora se encuentran alineados con La Libertad Avanza (LLA).
“Hay otros que todavía, en funciones, no tienen idea del dolor que significó
ese pasado reciente y entienden la política como una carrera de cargos o
como competencia de consecuencias, y lo que es peor, cómo aprovecharse
de lo común para el ascenso personal”, fustigó.
A su vez, en el tramo final de su alocución, pidió tener en cuenta que
“quienes nos gobiernan a nivel nacional, conducidos por el Pentágono y las
corporaciones genocidas multinacionales, no tienen límites éticos”.
“Ojalá que tanta experiencia acumulada en el dolor y la esperanza, y tantos
derechos recuperados en este medio siglo de Formosa, sirvan para que
resistamos este crudo invierno político y económico que volvemos a
padecer –ansió-. Y también para que despierten de la siesta formoseña
algunos compañeros que hacen la plancha como si no pasara nada”.
“No nos van a borrar la memoria”
Por su parte, al dirigirse a los presentes, la joven Maitena Vicente Hurt,
referente estudiantil de la EPET 1, afirmó que “a 50 años del último golpe
de Estado cívico-militar, vengo en representación de una generación a decir
que con nuestra militancia, nuestro compromiso y nuestra lucha,
seguiremos secando las lágrimas de quienes aún sufren en silencio y
honraremos la memoria de quienes ya no están”.
Contó que “soy estudiante de un colegio técnico y cuando se habla de lo
que pasó en 1976, muchos compañeros y compañeras dicen de que esto no
va a volver a suceder. Y yo me pregunto, ¿nunca más volverá a suceder?”.
“¿Cuántas veces pensamos que nunca más se iba a desfinanciar la
educación, especialmente la educación técnica? –indagó-. ¿Cuántas veces
pensamos que nunca más se iban a perder los derechos laborales? ¿Cuántas
veces más pensamos que nunca más el ajuste no lo pagarían nuestros
abuelos? ¿Cuántas veces dijimos nunca más y sin embargo sucedió?”,
correlacionado ello con la presente gestión libertaria y sus medidas de
ajuste y desfinanciamiento que sumieron al país en una profunda crisis.
En esa línea, reprobó tajante a “quienes niegan lo que pasó, buscando
excusas, justificaciones y teorías que no existen. Niegan el dolor de una
madre que aún busca a sus hijos. Niegan la tortura, las desapariciones y los
asesinatos”, dejando en claro que “no fue una guerra, no fueron excesos;
fue terrorismo de Estado. Y no nos van a borrar la memoria”.
“Vivimos el infierno en los centros clandestinos”
La última oradora fue la diputada nacional justicialista Graciela de la Rosa,
quien testimonió que “vivimos el infierno en la tierra en los centros
clandestinos de la dictadura militar y no pudieron nunca con los
compañeros, porque aún aquellos que torturados y en sangre fueron a ser
fusilados en Margarita Belén, fueron cantando la marcha peronista”.
“Si pasamos por todo eso, cómo hoy, con este Modelo Formoseño y con la
conducción de nuestro querido gobernador, el doctor Insfrán, no vamos a
tener la fuerza suficiente para vencer a este Gobierno nacional que tiene las
mismas políticas económicas y que son negadores de la dictadura militar a
rajatabla”, reafirmó contundente.
En ese sentido, aseguró que “tenemos la fuerza y lo vamos a hacer por
todos los compañeros torturados, despedazados en vida, y por nuestras
madres, por esas mujeres formoseñas que no se quedaron un solo momento
y nos acompañaron”.
Para concluir, evocó el discurso que brindara el gobernador Insfrán el
pasado 1º de marzo en la Legislatura Provincial en el inicio de las sesiones
ordinarias. “Al final, usted dice: ‘aquí, en Formosa, plantamos la bandera
celeste y blanca, la de Belgrano, nuestra bandera’. Y esa es la bandera que
va a flamear siempre en una Patria justa, libre y soberana que nos
merecemos todos los formoseños y los argentinos”, culminó.
En el final, el Ensamble Cultural Formosa interpretó dos temas musicales,
“Como la cigarra”, de María Elena Walsh, y “Todavía cantamos”, de
León Gieco y Víctor Heredia, con las voces de Marisol Otazo y Analuz
Blanco; en arpas, Bruno Sánchez y Arami Monges; en guitarra, Rodrigo
Vera; en violín, Daniel Rojas; y en bandoneón, Mario Vega.


