Macri espera noticias desde Dolores mientras busca llevar el caso a Comodoro Py

El juez federal subrogante de Dolores, Martín Bava, fue confirmado esta semana al frente de la causa en la que se investiga si el gobierno de Mauricio Macri espió a los familiares de los tripulantes del submarino ARA San Juan y se espera que en los próximos días defina la situación procesal del exmandatario.

La noticia de que Bava había sido confirmado por la Cámara Federal de Mar del Plata le llegó al expresidente mientras visita Arabia Saudita, viaje que le fue autorizado a pesar que pesa sobre él una prohibición de salir del país que le fue impuesta el 1 de octubre, cuando lo citaron a indagatoria.

Con el fracaso de su segundo intento por recusar al juez que lo indag√≥, Macri apuesta ahora a llevar la causa a los tribunales federales porte√Īos, ubicados en la Avenida Comodoro Py 2002, donde present√≥ un planteo de inhibitoria, seg√ļn informaron fuentes judiciales.

La defensa de Macri hizo ese movimiento el 19 de octubre -un día antes de recusar por primera vez al juez Bava- a través de un planteo que presentó ante el juzgado que encabeza Ariel Lijo, donde ya se había presentado antes el exdirector de la Agencia Federal de Inteligencia (AFI), Gustavo Arribas, con un intento similar.

Tanto Arribas como Macri niegan haber cometido delitos, pero sostienen que si hay algo que investigar le corresponde a Comodoro Py, porque la sede del gobierno nacional y de la AFI se encuentran en la Ciudad de Buenos Aires.

Arribas hizo el planteo en el marco de la causa en la que se investiga el accionar de las bases AMBA de la AFI durante el gobierno de Macri, -expediente que posibilit√≥ el hallazgo de la documentaci√≥n- y si bien el juez Lijo no le hizo lugar, “el exse√Īor 5” (como se denomina a los titulares de la AFI) consigui√≥ que el juez de la C√°mara Federal porte√Īa, Mart√≠n Irurzun, lo avalara.

El planteo de Macri fue recibido por el juez Lijo que le corri√≥ vista al fiscal Franco Picardi y el representante del Ministerio P√ļblico opin√≥ que antes de tomar cualquier decisi√≥n hab√≠a que esperar a lo que resolviera la C√°mara de Mar del Plata, en relaci√≥n al lugar en el cual se debe tramitar el expediente de las bases AMBA que, al menos por ahora, permanece en manos del juez Bava.

En los pr√≥ximos d√≠as, el magistrado, que subroga el juzgado en el que se desempe√Īaba Alejo Ramos Padilla (hoy juez federal de La Plata con competencia electoral), deber√° decidir si sobresee, procesa o le dicta la falta de m√©rito al expresidente.

Fuentes cercanas a la investigaci√≥n estimaron –en di√°logo con T√©lam– que la decisi√≥n ocurrir√° cuando Macri ya se encuentre en la Argentina, dado que fue autorizado a salir del pa√≠s hasta el 25 de noviembre y hay medidas de prueba en curso que concluir√°n ese mismo d√≠a.

El expresidente est√° imputado por maniobras de espionaje porque, como jefe de Estado, era el responsable de fijar los lineamientos estrat√©gicos y objetivos generales de la pol√≠tica de Inteligencia Nacional, seg√ļn la ley de inteligencia, se sostuvo al convocarlo a indagatoria, en una resoluci√≥n que firm√≥ Bava el 1 de octubre pasado.

Adem√°s, la Justicia sospecha que el exmandatario se nutri√≥ de informes elaborados por la AFI para poder conocer de antemano los reclamos que le har√≠an los familiares de las v√≠ctimas y que alg√ļn organismo del Estado pudo haber utilizado la informaci√≥n para saber con quienes se vinculaban.

En la causa abierta a ra√≠z de una denuncia de la interventora de la Agencia Federal de Inteligencia Cristina Caama√Īo est√°n procesados adem√°s los exresponsables de la AFI en el macrismo Gustavo Arribas y Silvia Majdalani.

El juez Bava est√° en condiciones de resolver la situaci√≥n procesal de Macri desde el mismo d√≠a en el que se concret√≥ su indagatoria, pero a√ļn no lo hizo porque, entre otras cosas, tras aquel acto procesal dispuso una serie de medidas de prueba que solicit√≥ la defensa del expresidente como parte de su estrategia.

En ese sentido, el juez recabó los testimonios del exministro de Defensa del macrismo Oscar Aguad; el exsecretario general de la Presidencia, Fernando de Andreis; y los exjefes de la Casa Militar José Yofre y de Custodia presidencial, Alejandro Cecati.

Para las querellas, las declaraciones de Cecati y Yofre fueron positivas en términos de la acusación porque habrían confirmado que la supuesta colaboración entre la Agencia Federal de Inteligencia (AFI) y esas áreas por cuestiones de seguridad presidencial, invocada por la defensa del expresidente, no justificaría ninguno de los presuntos hechos de espionaje enumerados en el expediente.

Seg√ļn pudo reconstruir T√©lam, esa colaboraci√≥n estaba vinculada con la detecci√≥n de posibles v√≠as de escape para el presidente en el marco de sus actos y encuentros, con el se√Īalamiento de eventuales cortes de ruta y con cuestiones vinculadas al clima, pero en ning√ļn caso habilitaba a la AFI realizar tareas de inteligencia con personas con las que el mandatario se iba a reunir.