La comunidad de Hollywood se encuentra conmocionada tras confirmarse el fallecimiento de Robert Carradine, el recordado actor de éxitos como Revenge of the Nerds y “Lizzie McGuire”.
“Es con profunda tristeza que debemos compartir que nuestro querido padre, abuelo, tío y hermano Robert Carradine ha fallecido,” dijo la familia en un comunicado.
“En un mundo que puede parecer tan oscuro, Bobby siempre fue un faro de luz para todos los que le rodeaban. Estamos desolados por la pérdida de esta hermosa alma y queremos reconocer la valiente lucha de Bobby contra su batalla de casi dos décadas con el trastorno bipolar”, decía el comunicado familiar.
“Esperamos que su camino pueda servir para arrojar luz y fomentar que se enfrente el estigma que acompaña a las enfermedades mentales”, añadió.
¿De qué murió Robert Carradine? El trastorno bipolar y el impacto de la salud mental
La familia de Robert Carradine confirmó que el actor murió por suicidio el pasado viernes 20 de febrero. En un valiente ejercicio de transparencia, sus allegados explicaron que el artista perdió la vida tras una batalla de casi dos décadas contra el Trastorno Bipolar. Según el comunicado enviado a los medios, la enfermedad “sacó lo mejor de él” a pesar de su lucha constante por mantenerse como un “faro de luz” para quienes lo rodeaban.
Su hermano, el también actor Keith Carradine, enfatizó que no existe vergüenza en reconocer que la salud mental fue el factor determinante: “Es una enfermedad que finalmente se impuso, y quiero celebrarlo por su lucha contra ella”. Esta revelación busca no solo responder a la duda del público, sino también poner fin a los estigmas que rodean a los trastornos psiquiátricos en figuras de alto perfil.
El historial de salud mental en la familia Carradine
La causa de muerte de Robert Carradine ha reabierto el debate sobre el impacto de las tragedias familiares en la estabilidad emocional. Expertos y allegados señalan puntos clave en su historial:
El detonante de 2009: se ha reportado que la salud mental de Robert se vio severamente afectada tras la muerte de su hermano, David Carradine, en Bangkok. Este evento traumático fue el disparador de un cuadro depresivo y el posterior diagnóstico de bipolaridad.
La lucha por la estabilidad: durante 20 años, el actor buscó refugio en la música, las carreras de autos y el amor de su familia, mientras lidiaba con las fluctuaciones propias de su condición.
El mensaje de los sobrevivientes: su hija, Ever Carradine, y sus compañeros de reparto han hecho un llamado a la compasión, subrayando que detrás de la figura pública existía una persona sufriendo en silencio.


