La Tarjeta Alimentar se unificó con la AUH: entre el paternalismo del Gobierno, medidas electoralistas y riesgo de despilfarro

Se anunció que ya no regirá el plástico a partir de noviembre, se acreditará el monto en la cuenta bancaria del beneficiario

Creada en el marco del ‚ÄúPlan Argentina contra el Hambre‚ÄĚ, en diciembre de 2019, la Tarjeta Alimentar naci√≥ como una pol√≠tica destinada a sectores vulnerables, beneficiarios de la Asignaci√≥n Universal por Hijo (AUH) y la Asignaci√≥n por Embarazo (AUE), con el objetivo de garantizarles el acceso a la canasta b√°sica alimentaria. La idea original siempre fue promover el consumo de productos saludables, al punto tal de que se prohibi√≥ la compra de bebidas alcoh√≥licas con esos fondos y la extracci√≥n de ese dinero, s√≥lo se pod√≠a utilizar a trav√©s de las compras en los comercios habilitados con d√©bito en cuenta.

De esta manera, el tercer viernes de cada mes los beneficiarios ten√≠an autom√°ticamente recargada la tarjeta. Los montos actuales son: $6.000 para las familias con un hijo/hija de hasta 14 a√Īos de edad o discapacitado y para quienes perciben la AUE; $9.000 en el caso de familias que tienen dos hijos; y $12.000 para las que tienen tres o m√°s. Seg√ļn los datos del Ministerio de Desarrollo Social, hoy son 2,3 millones de personas los titulares del pl√°stico y los destinatarios, casi 3,9 millones.PUBLICIDADAlgunos expertos consideran que se trata de una decisi√≥n que puede derivar en un despilfarro del dinero, una incorrecta administraci√≥n y un perjuicio en la calidad alimentaria de los beneficiarios

A casi dos a√Īos de funcionar de este modo, con buenos resultados de acuerdo a los estudios realizados por el Gobierno y organizaciones como Unicef, el presidente Alberto Fern√°ndez anunci√≥ que a partir de noviembre la tarjeta se unificar√° con la AUH y todo pasar√° a depositarse en la misma cuenta bancaria del beneficiario. Ya no habr√° m√°s tarjeta y los titulares podr√°n utilizar el dinero de la forma que quieran, incluso retirarlo del cajero autom√°tico.

Este cambio de modalidad, que le dará más libertad a los beneficiarios, generó un amplio debate entre los expertos en política social, muchos de los cuales apoyan la decisión pero cuestionan el momento en que se hizo -a un mes de las elecciones-, en tanto que otros consideran que se trata de una decisión que puede derivar en un despilfarro del dinero, una incorrecta administración y un perjuicio en la calidad alimentaria de las personas que reciben esta ayuda.El ministro de Desarrollo Social, Juan Zabaleta, supervisando la entrega de Tarjeta Alimentar en San MartínEl ministro de Desarrollo Social, Juan Zabaleta, supervisando la entrega de Tarjeta Alimentar en San Martín

‚ÄúSon montos bajos para lo que hoy una familia necesita para vivir. Lo que se requiere para comprar alimentos incluso supera los montos de la tarjeta y de la AUH‚ÄĚ, dijo a Infobae el investigador del Observatorio de Deuda Social Argentina de la UCA, Eduardo Donza, en alusi√≥n a que si hasta ahora el titular de la tarjeta utilizaba este pl√°stico para la compra de alimentos, por m√°s que se unifique con la AUH, igualmente el alimento deber√° comprarlo y los fondos salen de un lado o de otro. Por lo tanto, unificar, en este sentido, parecer√≠a ser algo positivo. ‚ÄúPero hab√≠a toda una idea de separarlas al comienzo. Es evidente que se est√° saliendo de la idea original y que le resta plafond para hacer una pol√≠tica m√°s focalizada‚ÄĚ, sostuvo Donza. Se refiri√≥, por ejemplo, a la posibilidad de utilizar el pl√°stico para la compra de determinados alimentos que desde el Gobierno se quiera fomentar.

Laura Caullo, investigadora del Ieral, de la Fundaci√≥n Mediterr√°nea, consider√≥ que los programas de transferencia condicionados, como son la AUH y la Tarjeta Alimentar, apuntan a terminar con la pobreza intergeneracional. Por lo tanto, explic√≥ ante la consulta de Infobae, ‚Äúsi eso se levanta, hay muchas chances de romper con el objetivo‚ÄĚ. Si bien el aspecto favorable es que al unificarse con la AUH y perder la condicionalidad, las familias tienen mayores libertades, ‚Äúhay que tener cuidado con la administraci√≥n del ingreso familiar en una visi√≥n inter-temporal. El riesgo es que ese dinero sea despilfarrado en otros productos innecesarios‚ÄĚ, explic√≥ la experta en pol√≠tica social.Si bien el aspecto favorable es que al unificarse con la AUH y perder la condicionalidad, las familias tienen mayores libertades, ‚Äúhay que tener cuidado con la administraci√≥n del ingreso familiar (Casrullo)

Concretamente, si la persona recibe todo el dinero junto -el de Alimentar y la AUH- podr√≠a verse tentada de consumir otros art√≠culos y quedarse sin fondos en alg√ļn momento del mes para la adquisici√≥n de alimentos. Caullo remarc√≥ que as√≠ como la AUH tiene una condicionalidad ligada con la vacunaci√≥n y la escolarizaci√≥n de los ni√Īos -se cobra el 80% en el mes y el 20% a fin de a√Īo, contra los certificados sanitario y escolar-, el Plan Alimentar podr√≠a estar ligado a alguna condici√≥n nutricional, por ejemplo. Con respecto al momento del anuncio, Caullo enfatiz√≥ que ‚Äúes un manotazo en un a√Īo electoral‚ÄĚ.

Pero justamente este paternalismo del Estado que algunos defienden es cuestionado por muchos otros, quienes consideran que el beneficiario debe tener la libertad de elegir en qu√© gastar el dinero. Seg√ļn sostuvo Jorge Colina, del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), ‚Äúla madre de una familia siempre va a pensar en los alimentos. Hay que dejarle la libertad para que pueda administrarse y no desde el Estado decirles en lo que tienen que gastar. Lo que hace ruido ac√° es que justo cambian la modalidad en noviembre, el mes de las elecciones‚ÄĚ. Y agreg√≥: ‚ÄúPrimero se opt√≥ por el paternalismo y ahora se va por otra visi√≥n, y eso es el oportunismo‚ÄĚ."Lo que hace ruido ac√° es que justo cambian la modalidad en noviembre, el mes de las elecciones. Primero se opt√≥ por el paternalismo y ahora se va por otra visi√≥n, y eso es el oportunismo", dijo a Infobae Jorge Colina“Lo que hace ruido ac√° es que justo cambian la modalidad en noviembre, el mes de las elecciones. Primero se opt√≥ por el paternalismo y ahora se va por otra visi√≥n, y eso es el oportunismo”, dijo a Infobae Jorge Colina

Desde el Gobierno, justificaron la decisi√≥n en el hecho de que inicialmente el programa inclu√≠a la creaci√≥n de una app con un c√≥digo QR, que iba a permitir que productores de alimentos vendieran sin necesidad de contar con un posnet. Esa aplicaci√≥n nunca se instrument√≥, la inflaci√≥n se fue acelerando, y los beneficiarios ‚Äúno pod√≠an ir a comprar a las ferias de productores, que venden m√°s barato‚ÄĚ.

Esta situación, sumada a que los consumos comenzaron a ser no tan saludables -producto de la suba de precios-, motivaron el cambio, aseguraron fuentes de Desarrollo Social. Durante todo el 2020, indicaron, los estudios mostraban que los usuarios de la tarjeta gastaban 60% en proteínas, lácteos y verduras y el 40% restante, en harinas. Luego esa relación se fue modificando por la dinámica inflacionaria.Durante todo el 2020 los estudios mostraban que los usuarios de la tarjeta gastaban 60% en proteínas, lácteos y verduras y el 40% restante, en harinas. Luego esa relación se fue modificando por la dinámica inflacionaria (Desarrollo Social)

‚ÄúLa idea que creo que hay detr√°s de la implementaci√≥n original de la Tarjeta Alimentar es que los hogares no gastan los recursos en la forma m√°s adecuada para su bienestar en el largo plazo y que el Estado, asumiendo un rol paternalista, puede mejorar esa pr√°ctica prederminando las opciones de gasto, guiando a los hogares a gastar en lo que el Estado considera que es mejor para ellos. El monto de la tarjeta pod√≠a gastarse en todo tipo de alimentos, a excepci√≥n del alcohol, y mantener una dieta saludable es bastante m√°s caro que una m√°s sana. En este sentido, tal vez los hogares mejoraron un poco su dieta por tener ahora m√°s ingresos, pero lo mismo habr√≠a ocurrido si el dinero se transfer√≠a directamente como un extra de la AUH‚ÄĚ, plante√≥ el economista del Centro para la Distribuci√≥n, el Trabajo y los Estudios Sociales (Cedlas) de la Universidad Nacional de La Plata, Leopoldo Tornarolli.

Seg√ļn remarc√≥ el analista, un esquema como la Tarjeta Alimentar no provee beneficios extras, en t√©rminos del objetivo que se fij√≥ el programa, respecto al esquema por el que se opt√≥ ahora y que muchos, como √©l, sugirieron aplicarlo de entrada."Un esquema como la Tarjeta Alimentar no provee beneficios extras, en t√©rminos del objetivo que se fij√≥ el programa", destac√≥ Leopoldo Tornarolli, de Cedlas (Gentileza Un lugarcito)“Un esquema como la Tarjeta Alimentar no provee beneficios extras, en t√©rminos del objetivo que se fij√≥ el programa”, destac√≥ Leopoldo Tornarolli, de Cedlas (Gentileza Un lugarcito)

Por su parte, Isidro Guardarucci, economista asociado de FIEL, tambi√©n cuestion√≥ el oportunismo pol√≠tico, del momento en que fue lanzada la tarjeta, como de ahora, con el cambio de modalidad de pago. ‚ÄúLa pol√≠tica de combate a la pobreza es algo estructural que tenemos que sacarle (en lo posible) la pol√≠tica de encima. Esta unificaci√≥n tard√≠a parece asociada, nuevamente, a objetivos de imagen pol√≠tica y la necesidad de poner plata en el bolsillo de la gente, ya que el beneficio ahora vale m√°s porque te permite acceder a una gama m√°s amplia de bienes y servicios‚ÄĚ, precis√≥ el analista.Esta unificaci√≥n tard√≠a parece asociada, nuevamente, a objetivos de imagen pol√≠tica y la necesidad de poner plata en el bolsillo de la gente (Guardarucci)

Guardarucci dijo adem√°s a Infobae que ‚Äúla experiencia internacional en la materia sugiere que duplicar esquemas y costos administrativos implica derrochar recursos y sumar complejidad y, en t√©rminos de c√≥mo impacta en el beneficiario, hay argumentos a favor de dirigir los consumos de la gente hacia consumos que el Estado considere prioritarios, pero ese esp√≠ritu m√°s paternalista se opone a brindarle a la gente la libertad de elegir, basada en su conocimiento de sus propias necesidades‚ÄĚ.