La sequía argentina puede afectar el crecimiento del PBI

La sequía que atraviesa la Argentina es la más grave que atraviesan determinadas zonas del país en los últimos 70 años y, dada la importancia que tiene el sector agroindustrial en la economía nacional, implica que el fenómeno climático cause un shock de oferta con consecuencias macroeconómicamente relevantes, disminuyendo la tasa de crecimiento de la economía esperada para este año.
Así lo advirtió un estudio de la consultora Invecq Consulting, a partir de los ajustes que fue realizando en sus estimaciones de cosecha la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), que en su reporte de la semana pasada predijo una producción de soja de 46,5 millones de toneladas y una de maíz de casi 35 millones de toneladas.
“Es decir que la sequía implicó hasta el momento una producción 14% menor para la soja (7,5 millones de toneladas menos) y 14,5% menor para el maíz (6 millones de toneladas) respecto a las estimaciones originales”, acotó la consultora en un trabajo publicado por el diario La Gaceta.
Respecto a los volúmenes de producción de 2017, estas nuevas estimaciones implican un recorte de casi 20% en soja y de 8% en maíz.
“Si bien es evidente el impacto sobre el nivel de actividad que estos recortes en la producción proyectada tendrán, lo cierto es que es bastante difícil medirlo en términos estrictos”, dijo Invecq.
Los sectores económicos no son compartimentos estancos, están relacionados con todo el entramado económico y financiero de un país. Para sembrar, cosechar y comercializar una tonelada de soja o maíz es necesaria la participación de múltiples agentes, desde prestadores de servicios en el campo, hasta el sistema financiero, proveedores de insumos para la producción, transporte, consumo de combustibles, servicios profesionales y logística, enumera la consultora. Es decir que la actividad agroindustrial, como el resto de las actividades de la economía, tiene efectos multiplicadores en muchos otros sectores del entramado productivo.
“De todos modos, con la pérdida de las 13,5 millones de toneladas entre maíz y soja respecto a las estimaciones iniciales, podría estimarse un efecto directo de un crecimiento del PBI menor en 0,6 puntos porcentuales”.
Así, la estimación original que hizo la consultora, de un crecimiento del 3,2% para este año, se recortaría hasta el 2,6%. El impacto sería mayor al considerar la repercusión de estas pérdidas en el resto de la economía, pudiendo elevarse a 1% de menos crecimiento.