La principal petrolera de China deja de comprar crudo a Venezuela

PetroChina canceló la carga de 5 millones de barriles. Se debe a las sanciones aplicadas por Estados Unidos.

El régimen venezolano recibió otro duro golpe esta semana. La principal empresa petrolera de China decidió suspender las compras directas de crudo del país caribeño debido al endurecimiento de las sanciones por parte de Estados Unidos.

Un informe de la agencia Bloomberg señala que China National Petroleum Corp. (PetroChina) “canceló los planes de cargar cerca de 5 millones de barriles de petróleo venezolano en sus barcos este mes”. El dato lo recibieron de fuentes operativas venezolanas.

Esto no significa que el gigante asiático deje de comprar petróleo de Venezuela en forma definitiva. Algunas de sus otras compañías menores pueden continuar con el flujo de crudo desde la nación sudamericana.

Sin embargo, representa un fuerte impacto sobre la débil economía venezolana, que actualmente depende exclusivamente de la venta de petróleo a sus socios.

Para tener dimensión de las implicancias de esta medida hay que tener en cuenta que es la primera vez en una década que PetroChina rechaza el crudo de Venezuela.

En el último año Beijing importó de Venezuela casi 340.000 barriles por día, y desde finales de enero, cuando Estados Unidos impuso sanciones contra todo país que comercie con Caracas, China se convirtió en el principal destino de su crudo.

La decisión, que supone rechazar los tres cargamentos de agosto, se adoptó porque la compañía china teme sufrir consecuencias financieras graves a nivel global si transgrede las sanciones estadounidenses.

China, al igual que Rusia, es un fuerte aliado del régimen de Maduro. El gigante asiático le prestó 50.000 millones de dólares en la última década a cambio de petróleo. Se estima que ahora el régimen venezolano canalizará hacia Rusia el flujo de petróleo que deja de comprar Beijing.

Pero este no es el único revés que recibió. El banco más grande Turquía, Ziraat Bank, cortó su relación con el Banco Central de Venezuela, también a raíz de las sanciones. La entidad estatal turca confirmó el cierre de su cuenta en Caracas, pero sin proporcionar detalles.

El Banco Central de Venezuela utilizaba el Ziraat para pagar a los proveedores, mover dinero e importar productos en liras turcas.

Carlos Vecchio, el representante ante el gobierno de Estados Unidos del líder opositor venezolano Juan Guaidó, se hizo eco de este giro en los socios del chavismo. “Un paso importante que el mayor Banco de Turquía dé la espalda al régimen criminal de Maduro. La mayor petrolera China, CNPC, cancela negocios con el régimen. Las sanciones están surtiendo efecto”, afirmó.

“Estamos cercando a Maduro por donde más le duele. No va a poder seguir robando dinero a costa del hambre del pueblo”, agregó Vecchio en su cuenta de Twitter.

Más allá de las duras sanciones de Estados Unidos, que en la práctica están restringiendo las pocas alternativas que barajaba el chavismo para mantener en movimiento su economía, los analistas señalan que cada vez resulta más difícil a sus socios continuar haciendo negocios con un régimen autocrático que oprime a la oposición.

En ese sentido fue lapidario el informe elaborado por la alta comisionada de Naciones Unidas, Michelle Bachelet, donde marcaba que en el último año las fuerzas de seguridad de Maduro ejecutaron a casi 7.000 personas.