La polémica en Brasil por los límites a la actividad de las FF.AA.

Hay protestas por el fichaje a los vecinos y el registro que llega incluso a las mochilas escolares de los niños.

No cayeron bien entre las instituciones de la sociedad civil las primeras intervenciones de los infantes de la Marina brasileña en favelas cariocas. El viernes tomaron posiciones en tres comunidades: Villa Kennedy, Villa Alianza y Corea, localizadas en la zona oeste de la capital fluminense. Y procedieron al “fichaje” de todos los vecinos que entraban y salían de los morros. No perdonaron siquiera a los chicos que iban a la escuela, que debieron detenerse y mostrar el contenido de sus mochilas escolares. Para realizar ese “registro”, los militares montaron puestos de identificación en las escasos corredores de acceso que conectan las villas con el resto de la ciudad. Los soldados procedieron a tomar fotos de cada vecino que pasaba por esas “pinzas”, que debían al mismo tiempo exhibir su documento de identidad. Y cada toma, realizada con celular, era enviada mediante un aplicativo al sector de inteligencia de las fuerzas de seguridad.

La organización Justicia Global envió, a partir de estos hechos, un pedido a la ONU y a la OEA para que envíen observadores internacionales que acompañen los operativos de las FF.AA, en la capital carioca. Para la ONG, las acciones militares del viernes “hieren el derecho de ir y venir” de todos los ciudadanos y supone el fin de la “presunción de inocencia”. Sostiene que los operativos terminan por estar direccionados a las poblaciones negras y pobres de Río.

En su nota, Justicia Global alude a la “preocupación creciente con las violaciones que puede desencadenar la intervención militar, a la luz de episodios que se produjeron en anteriores utilizaciones de las FF.AA. como agentes de seguridad pública”. Recuerda que el año pasado, en la favela Salgueiro de San Gonzalo, murieron 8 personas como resultado de una razzia.

También Amnistía Internacional indicó que, en conjunto con la Defensoría Pública de Río de Janeiro, formará un observatorio sobre las acciones de intervención y denuncie los abusos. Señaló que deben constituirse consejos de los moradores de las favelas para ayudar en esa operación de control externo del comportamiento de los militares.

La Orden de Abogados de Brasil, la más importante institución que agrupa a los profesionales del derecho, ya monto una comisión que debe seguir los pasos de los soldados y oficiales en Río.

La entidad juzgó como una “grave infracción a las garantías constitucionales” que los infantes de marina hayan fichado a la gente que habita las comunidades faveladas. “La acción fue violatoria de los derechos de ir y venir y de la libertad de expresión, ya que cercó a los moradores y también a los equipos de prensa” que registraban la operación militar. w